El presidente Donald Trump aseguró que existen compradores estadounidenses “muy importantes” interesados en TikTok. También abrió la puerta a extender otra vez el plazo para que ByteDance venda sus activos en Estados Unidos, una medida que mantiene la aplicación en el centro del debate político y tecnológico.
TikTok lleva meses bajo presión por una ley de 2024 que obliga a su desinversión en el país por motivos de seguridad nacional. La fecha límite inicial vencía en enero de 2025, pero Trump ya la aplazó hasta el 17 de septiembre. Ahora, el mandatario insinúa que no descarta un nuevo retraso si las negociaciones avanzan lentamente.
Durante una visita a la Casa Blanca, Trump minimizó los riesgos de privacidad que tanto preocupan a legisladores demócratas y republicanos. Aseguró que los temores en torno al acceso de China a los datos de los usuarios están “muy sobrevalorados”. Incluso se declaró fan de la aplicación, en contraste con la línea dura que mantiene parte del Congreso frente a la plataforma.
El futuro de TikTok se debate en un escenario de alta tensión entre Washington y Pekín. La plataforma de videos cortos, con millones de usuarios en Estados Unidos, se ha convertido en símbolo de la pugna tecnológica global. Trump señaló que hablará con Xi Jinping “en el momento oportuno”, aunque evitó precisar plazos o condiciones de la conversación.
ByteDance, mientras tanto, continúa evaluando opciones de venta. La empresa no ha revelado los nombres de los interesados, pero analistas apuntan a que varias tecnológicas norteamericanas están listas para entrar en la puja. Lo cierto es que cualquier decisión marcará un precedente para la regulación de plataformas extranjeras en EE.UU., con implicaciones que trascienden el caso particular de TikTok.