Estados Unidos confirmó la detención de un petrolero sancionado que navegaba cerca de las costas de Venezuela. La operación, realizada por varias agencias estadounidenses, marcó la primera incautación conocida de un barco de este tipo desde el refuerzo militar anunciado semanas atrás. El presidente Donald Trump explicó que el buque transportaba crudo venezolano y que la acción se ejecutó en cumplimiento de órdenes federales.
El gobierno venezolano calificó la detención como un “robo flagrante” y aseguró que llevará el caso ante organismos internacionales. En un comunicado, Caracas acusó a Washington de violar normas marítimas y de actuar de manera unilateral sin presentar pruebas sobre actividades ilícitas relacionadas con el petrolero.
Aunque las autoridades estadounidenses no ofrecieron detalles del buque en un primer momento, informes de empresas de seguimiento marítimo señalaron que se trataría del superpetrolero Skipper, un barco previamente sancionado por su presunta participación en el transporte de crudo iraní cuando operaba bajo otro nombre. Datos satelitales situaron su última actividad cerca del puerto venezolano de Jose.
Antes de la detención, el petrolero habría cargado alrededor de 1,8 millones de barriles de crudo pesado venezolano. Parte de ese cargamento fue transferido a otra embarcación identificada como Neptune 6, con bandera panameña y destino a Cuba, según registros internos de la petrolera estatal PDVSA y plataformas de seguimiento independientes.
Guyana informó que el Skipper navegaba con una bandera falsa del país, algo que aumentó las sospechas sobre el origen y el destino final del cargamento. El historial reciente del buque mostraba rutas hacia Asia entre 2021 y 2022, transportando petróleo venezolano en medio de las restricciones impuestas por Washington.
Tras conocerse la incautación, los precios del petróleo reaccionaron de inmediato. El crudo Brent subió un 0,4 % hasta 62,21 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate cerró con un aumento similar. Analistas señalaron que la noticia añadió incertidumbre a un mercado ya sensible a factores geopolíticos.
Chevron, la única empresa autorizada por Estados Unidos para exportar crudo venezolano al país norteamericano, aseguró que sus operaciones no se vieron afectadas. La compañía aumentó sus envíos en noviembre, alcanzando 150.000 barriles diarios, una cifra superior a la registrada el mes anterior.
Washington mantiene sanciones petroleras contra Venezuela desde 2019. A pesar de las restricciones, las exportaciones del país sudamericano llegaron a superar los 900.000 barriles diarios el mes pasado, impulsadas por la importación de nafta para diluir el crudo extrapesado.
En los últimos meses, Estados Unidos ha llevado a cabo varias operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe y el Pacífico. Algunas de estas acciones han generado preocupación entre legisladores y expertos por el uso de fuerza letal y la falta de información pública sobre los casos.
El incidente del petrolero añade un nuevo capítulo a un contexto regional ya tenso. Aunque el presidente venezolano Nicolás Maduro no mencionó la incautación durante un acto público, su gobierno ha reiterado que estas acciones forman parte de una estrategia estadounidense para afectar la economía del país.
Fuente: Reuters