Un grupo de 47 adolescentes judíos procedentes de Francia fue expulsado este miércoles de un vuelo de Vueling con destino París, en el aeropuerto de Manises (Valencia), por lo que la aerolínea describió como "una actitud altamente conflictiva que puso en riesgo el desarrollo del vuelo".
Los jóvenes, que regresaban de un campamento de verano, comenzaron momentos antes del despegue a "manipular de forma indebida" el material de emergencia del avión mientras interrumpían la demostración obligatoria de seguridad por parte del personal de cabina, según informó Vueling en un comunicado oficial.
La tripulación llamó la atención a los adolescentes, que no hicieron caso a las indicaciones repetidas. Ante el revuelo, el capitán del vuelo solicitó la intervención de la Guardia Civil para actuar ante "una situación que ponía en grave riesgo" el transcurso del viaje.
Cuando los agentes accedieron a la aeronave, varios de los jóvenes opusieron resistencia, aunque la monitora responsable del grupo fue quien más se opuso a la expulsión "de forma violenta". Se le abrirán diligencias por resistencia a la autoridad, según confirmó la Guardia Civil.
Fuera del avión, tras ser expulsados, los adolescentes "siguieron armando revuelo en una actitud agresiva" en las inmediaciones del aeropuerto, obligando a los agentes a contenerlos mientras esperaban una solución para su traslado a Francia.
El incidente ha generado controversia internacional, ya que el ministro para la Diáspora del gobierno israelí, Amichai Chikli, acusó de "antisemita" la actuación de la tripulación y los agentes. Argumentó en X que los jóvenes solo cantaban canciones hebreas y vinculó el caso a "la campaña de mentiras de Hamás".
Sin embargo, tanto Vueling como la Guardia Civil insistieron en que actuaron únicamente ante "un riesgo de seguridad" y negaron "de forma rotunda" que la religión de los pasajeros influyera en la decisión, señalando que la expulsión fue por comportamiento disruptivo.
El grupo de adolescentes permanece en Valencia a la espera de su traslado a Francia, mientras las autoridades investigan los hechos y evalúan posibles consecuencias legales en un incidente que ha puesto en el centro del debate la seguridad aérea frente a las acusaciones de discriminación religiosa.