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El cohete Ariane 6, el nuevo lanzador europeo desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y Arianespace, despegó con éxito desde el Centro Espacial de Kurú, en Guayana Francesa, transportando el satélite militar francés CSO-3. Este evento marca su primera misión comercial y representa un paso clave para la independencia europea en el acceso al espacio, tras años de retrasos y desafíos técnicos.
El lanzamiento tuvo lugar el jueves 6 de marzo a las 13:24 hora local de Kurú (16:24 GMT), con una trayectoria programada para colocar el satélite CSO-3 en una órbita solar a 800 kilómetros de altitud. La inyección orbital se realizó con éxito una hora y seis minutos después del despegue, consolidando la capacidad operativa del nuevo cohete Ariane 6 en el mercado de lanzamientos espaciales.
El CSO-3 es el tercer satélite del programa MUSIS (Multinational Space-based Imaging System for Surveillance, Reconnaissance and Observation), desarrollado para proporcionar imágenes de alta resolución con fines de defensa y seguridad. Su fabricación estuvo a cargo de Airbus Defence and Space, mientras que su control operativo estará en manos de la Dirección General del Armamento (DGA) de Francia.
El lanzamiento de Ariane 6 no solo es crucial para el sistema de defensa de Francia, sino que también simboliza el regreso de Europa a la competencia en el sector aeroespacial, tras la retirada del Ariane 5 y la incertidumbre generada por el retraso de este nuevo lanzador. La ESA y Arianespace han enfrentado dificultades significativas, incluyendo problemas técnicos y reestructuraciones en la industria aeroespacial, lo que ha provocado un retraso de más de cuatro años en la puesta en servicio de Ariane 6.
Este lanzamiento refuerza la autonomía estratégica de Europa en el acceso al espacio, un aspecto clave en un contexto donde la industria aeroespacial está dominada por actores como SpaceX y su cohete Falcon 9, que ha ganado una posición dominante en el sector de lanzamientos comerciales. Con Ariane 6, Arianespace busca reducir costos y aumentar la competitividad frente a sus rivales, ofreciendo una alternativa confiable y accesible para misiones científicas, gubernamentales y comerciales.
La misión exitosa de CSO-3 no solo valida la operatividad del Ariane 6, sino que también marca el inicio de una nueva era para la industria espacial europea. Se espera que este cohete desempeñe un papel fundamental en el transporte de satélites y futuras misiones de exploración espacial en los próximos años.
Ariane 6 es el nuevo lanzador europeo que busca garantizar la independencia de Europa en el acceso al espacio y competir con empresas como SpaceX.
El CSO-3 es un satélite de observación militar francés diseñado para vigilancia y seguridad, operado por la Dirección General del Armamento (DGA).
Problemas técnicos, reestructuración en la industria aeroespacial y la retirada del Ariane 5 retrasaron el proyecto más de cuatro años.
Se espera que en los próximos años Ariane 6 lleve a cabo misiones científicas, comerciales y gubernamentales, consolidando su presencia en el mercado de lanzamientos espaciales.
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