Un equipo de ingenieros y científicos de la Universidad de Harvard ha desarrollado un dispositivo capaz de grabar con gran precisión las conversaciones submarinas de los cachalotes, uno de los animales más complejos e inteligentes del planeta. La tecnología forma parte del Proyecto CETI, una iniciativa internacional que busca comprender cómo se comunican estos cetáceos.
El dispositivo, conocido como bioregistrador, se adhiere temporalmente al cuerpo de las ballenas mediante ventosas y registra audio submarino de alta fidelidad junto con datos sobre el entorno y el comportamiento del animal. A diferencia de sistemas anteriores, ha sido diseñado desde el inicio para generar datos que puedan analizarse con inteligencia artificial.
Las grabaciones capturan los sonidos característicos de los cachalotes, llamados codas, que para el oído humano suenan como secuencias rítmicas de clics. Junto al audio, el bioregistrador recoge información clave como la profundidad, el movimiento, la orientación y la posición, lo que permite contextualizar cada vocalización.
Una de las principales innovaciones del dispositivo es su enfoque abierto. Tanto el diseño como el software son de código abierto, lo que permite que otros equipos científicos puedan reproducir la tecnología, mejorarla o adaptarla a estudios de otras especies marinas.
El bioregistrador ha sido probado en aguas profundas frente a la isla de Dominica, en el Caribe, donde los cachalotes realizan inmersiones de hasta una hora a grandes profundidades. El sistema está preparado para soportar estas condiciones extremas y cuenta con una batería capaz de operar durante largas sesiones de grabación.
Gracias a sus múltiples micrófonos sincronizados, el dispositivo puede identificar de dónde provienen los sonidos y distinguir entre diferentes ballenas que se comunican al mismo tiempo. Esto representa un avance importante frente a métodos tradicionales, que solían registrar sonidos sin poder atribuirlos con precisión a individuos concretos.
Los datos obtenidos ya han permitido avances relevantes. Estudios recientes basados en estas grabaciones sugieren que los cachalotes utilizan estructuras sonoras comparables a alfabetos y vocales, lo que refuerza la idea de que su comunicación es mucho más compleja de lo que se pensaba.
Los investigadores confían en que esta tecnología no solo ayude a entender mejor a los cachalotes, sino que también abra nuevas posibilidades para estudiar la comunicación de otras especies. En el futuro, este enfoque podría cambiar la forma en que la ciencia explora el lenguaje animal y la relación entre inteligencia, sonido y comportamiento en la naturaleza.
Fuente: Harvard SEAS