El número de fallecidos por la explosión de una pipa de gas ocurrida el pasado 10 de septiembre en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México, aumentó a 20 este miércoles. La Secretaría de Salud capitalina informó que, además de las víctimas mortales, 31 personas siguen hospitalizadas y 33 ya recibieron el alta médica.
Entre los fallecidos se encuentran Alicia Matías Teodoro, una abuela que sufrió graves quemaduras al proteger a su nieta; Misael Cano Rodríguez, trabajador de la Alcaldía de Iztapalapa; Ana Daniela Barragán Ramírez, estudiante de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM; y Fernando Soto Munguía, conductor del camión cisterna.
El accidente ocurrió en la zona de Puente de la Concordia, cerca de los límites con el Estado de México. El vehículo, que transportaba 49.500 litros de gas, se volcó presuntamente por exceso de velocidad. La fuga provocó un estallido que alcanzó a una treintena de vehículos en la zona.
El conductor, quien resultó herido en la explosión, permaneció varios días hospitalizado y falleció el martes. La Fiscalía de la Ciudad de México investiga los posibles delitos de homicidio culposo, lesiones culposas y daño a la propiedad.
La empresa Transportadora Silza, dueña del camión, se comprometió a asumir la responsabilidad por los daños ocasionados. El Gobierno capitalino, por su parte, anunció que brindará apoyo económico y psicológico a las familias afectadas.
Las autoridades señalaron que la magnitud del siniestro resalta la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en el transporte de combustibles, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas como Iztapalapa.
Vecinos del área recordaron que la onda expansiva fue tan fuerte que destrozó ventanas y puertas de viviendas cercanas. Muchos de los heridos fueron alcanzados por las llamas al intentar huir del sitio.