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Beber café negro sin azúcar ni crema podría disminuir el riesgo de mortalidad en adultos

Un estudio de la Universidad de Tufts vincula el consumo de café negro, sin azúcar ni crema, con una reducción significativa del riesgo de muerte en adultos estadounidenses

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Taza de café
Créditos: Pixabay

El consumo de café negro, sin añadir azúcar ni crema, podría tener un efecto protector sobre la salud y la longevidad, según los resultados de una amplia investigación observacional publicada en The Journal of Nutrition. El trabajo, liderado por la Universidad de Tufts, analizó datos representativos de más de 46,000 adultos estadounidenses recolectados entre 1999 y 2018, cruzando patrones dietéticos y registros de mortalidad.

La investigación mostró que quienes beben una o dos tazas de café negro al día tienen hasta un 14% menos de riesgo de morir por cualquier causa en comparación con quienes no consumen café. Este beneficio, según los autores, es aún más notable en la reducción de muertes por enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, los investigadores advierten que el efecto protector disminuye considerablemente cuando se agregan altos niveles de azúcar o grasas saturadas, como cremas o leche entera.

El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, y su relación con la salud ha sido objeto de numerosos estudios durante décadas. Los científicos atribuyen los posibles beneficios del café a sus compuestos bioactivos, como los polifenoles y antioxidantes, que podrían contribuir a reducir la inflamación y mejorar la salud vascular. Pero el nuevo estudio pone de relieve la importancia de la preparación: los aditivos calóricos y grasos parecen contrarrestar el efecto positivo de la bebida.

De acuerdo con la autora principal, Fang Fang Zhang, “el café negro o con bajas cantidades de azúcar y grasa saturada se asoció a una menor mortalidad, mientras que el café con grandes cantidades de estos aditivos no mostró la misma relación”. Esta observación se alinea con las recomendaciones internacionales para limitar el consumo de azúcares añadidos y grasas saturadas, factores que aumentan el riesgo metabólico y cardiovascular.

La metodología se basó en nueve ciclos consecutivos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos, lo que garantiza la solidez y representatividad de los resultados. El seguimiento longitudinal permitió relacionar el tipo y cantidad de café consumido con los datos oficiales de mortalidad por todas las causas, enfermedad cardiovascular y cáncer.

Aunque el estudio encontró una clara asociación entre el consumo de café negro y una menor mortalidad, no observó el mismo beneficio en quienes beben café descafeinado, ni en aquellos que superan las tres tazas diarias, lo que sugiere que el beneficio tiene un umbral óptimo y que un consumo excesivo no necesariamente aporta más protección.

Los expertos aclaran que, al tratarse de un estudio observacional, no se puede establecer causalidad directa. Factores como el estilo de vida general, la alimentación equilibrada y la actividad física también influyen en el riesgo de muerte y deben ser considerados al interpretar estos hallazgos. Además, el consumo autoinformado de café y aditivos puede estar sujeto a imprecisiones.

Pese a las limitaciones, el estudio refuerza la tendencia internacional de valorar el café como parte de un patrón dietético saludable, siempre y cuando se evite el abuso de azúcar y grasa añadida. Los investigadores subrayan que el café negro no es una solución milagrosa, pero sí puede ser un complemento positivo dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida activo.

La investigación también abre el debate sobre los hábitos de consumo en otros países, donde el café suele acompañarse de grandes cantidades de leche, crema o edulcorantes. Los expertos coinciden en la necesidad de campañas educativas para informar sobre la preparación más saludable y el impacto de los aditivos en la dieta cotidiana.

En conclusión, la evidencia respalda que optar por el café negro, sin azúcar ni crema, podría ser una elección beneficiosa para quienes buscan reducir su riesgo de muerte prematura, siempre en el contexto de una alimentación y estilo de vida saludables. El café, disfrutado con moderación y sin excesos, suma un argumento más en el debate sobre los pequeños cambios que pueden marcar la diferencia en la salud pública.

Fuente: The Journal of Nutrition

Preguntas frecuentes

¿Cuántas tazas de café negro al día se asocian a un menor riesgo de mortalidad?

Entre una y dos tazas diarias, sin azúcar ni crema, muestran una reducción significativa del riesgo de muerte.

¿Qué ocurre si se añade azúcar o grasa al café?

El efecto protector desaparece o se reduce notablemente al incorporar grandes cantidades de azúcar o crema.

¿El estudio observó beneficios con el café descafeinado?

No. El café descafeinado no mostró una relación significativa con la reducción de la mortalidad.

¿Puedo aumentar el consumo de café para mejorar mi salud?

Los expertos recomiendan moderación y recuerdan que el café no sustituye otros hábitos saludables.

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