Científicos de la NASA estudian rayos y tormentas eléctricas desde la estación espacial internacional
Instrumentos espaciales revelan sprites, elfos y descargas que interrumpen comunicaciones y amenazan aeronaves en la atmósfera superior
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
4 min lectura
Desde su posición privilegiada a más de 400 kilómetros de altura, la Estación Espacial Internacional se ha convertido en una plataforma de observación única para estudiar fenómenos eléctricos que permanecen ocultos desde la superficie terrestre. Los científicos utilizan instrumentos especializados montados en el exterior del laboratorio orbital para capturar eventos luminosos transitorios que ocurren en la ionosfera, esa región de la atmósfera superior donde las partículas cargadas crean un espectáculo invisible de descargas eléctricas.
Los sprites representan uno de los fenómenos más fascinantes documentados por estos equipos científicos. Estas descargas eléctricas aparecen como finas líneas verticales de color rojo que se extienden desde las cimas de las nubes de tormenta hacia la estratosfera. A diferencia de los rayos convencionales que descienden hacia el suelo, los sprites ascienden hacia el espacio, creando un espectáculo luminoso que solo puede apreciarse completamente desde la órbita.
Las imágenes capturadas frente a las costas de Sudáfrica muestran múltiples sprites rojos surgiendo sobre una línea de tormentas, mientras las luces de las ciudades bordean el horizonte terrestre como una tenue banda verde.
La investigación ASIM, desarrollada por la Agencia Espacial Europea, utiliza monitores montados en el exterior de la estación para recopilar datos continuos sobre estos eventos luminosos transitorios. Los datos revelan que estas descargas no son meros espectáculos visuales, sino fenómenos que pueden interrumpir gravemente los sistemas de comunicación terrestres y representar amenazas reales para las aeronaves que vuelan a gran altitud.
Los investigadores han confirmado la existencia de otro tipo de evento luminoso conocido como ELFOS, siglas en inglés para Emisiones de Luz y Perturbaciones VLF de eventos EMP.
Estos fenómenos se manifiestan como anillos brillantes masivos en la atmósfera superior, creados cuando las descargas similares a rayos en las cimas de las tormentas eléctricas interactúan con la ionosfera. El estudio de estos anillos luminosos ayuda a los científicos a comprender mejor las complejas interacciones entre el clima terrestre y el clima espacial.
Las descargas de corona representan otro componente crucial de esta investigación atmosférica. Estas explosiones eléctricas potentes pero de corta duración ocurren cerca de las cimas de las nubes de tormenta y se asocian con el inicio de los rayos convencionales. Los datos recopilados desde la estación espacial proporcionan una referencia invaluable para entender los mecanismos físicos que subyacen a estos fenómenos, un problema fundamental en la física de los rayos.
La investigación Thor-Davis ha evaluado el uso de cámaras de alta velocidad instaladas en las ventanas de la cúpula de la estación espacial. Estas cámaras especializadas pueden fotografiar la actividad eléctrica de las tormentas a velocidades de hasta 100.000 fotogramas por segundo, capturando detalles que resultan imposibles de observar con equipos convencionales.
Los chorros azules constituyen otro fenómeno que ha captado la atención de los investigadores espaciales. Estas descargas ascienden desde las cimas de las nubes hacia la estratosfera, creando columnas luminosas de color azul que pueden extenderse por decenas de kilómetros.
La tecnología satelital compacta ha revolucionado también este campo de investigación. El CubeSat Light-1 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial utiliza detectores integrados en una plataforma satelital del tamaño de una caja de zapatos para observar destellos de rayos gamma terrestres. Estos eventos de alta intensidad energética representan una amenaza real para la aviación comercial, ya que pueden exponer a las aeronaves, sus componentes electrónicos y a los pasajeros a niveles peligrosos de radiación.
Los detectores satelitales pequeños ofrecen ventajas económicas significativas sobre los métodos tradicionales, requiriendo menos tiempo de fabricación y menores costos operativos.
Los hallazgos de estas investigaciones tienen implicaciones directas para mejorar los modelos atmosféricos utilizados en las predicciones meteorológicas y climáticas. Comprender cómo las tormentas eléctricas afectan la ionosfera permite desarrollar sistemas de alerta temprana más precisos para proteger tanto las comunicaciones terrestres como las operaciones aeroespaciales.
Fuentes: NASA
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