Una nueva investigación liderada por académicos de la Universidad de Binghamton (SUNY) revela que pensar en el tiempo invertido, en lugar del dinero gastado, puede ser una estrategia más efectiva para mantener la motivación cuando se persiguen metas personales o profesionales.
El estudio, publicado en el Journal of Consumer Marketing, muestra que los individuos que reflejan sobre el esfuerzo temporal dedicado a una tarea tienden a perseverar más incluso tras enfrentar dificultades o fracasos iniciales. Esto contrasta con quienes priorizan la inversión económica, donde el fracaso tiene un impacto desmotivador más fuerte.
Subimal Chatterjee, profesor distinguido de SUNY y coautor del estudio, explicó que "cuando fallamos dos veces seguidas y pensamos en el dinero, tendemos a verlo como un desperdicio. Pero si nos centramos en el tiempo, vemos el proceso como un aprendizaje valioso".
Los investigadores realizaron tres estudios con más de 600 participantes adultos y estudiantes universitarios, analizando cómo diferentes contextos afectaban su motivación y satisfacción tras intentar y fallar en metas como perder peso, aprobar exámenes o montar muebles.
Uno de los hallazgos clave fue que los participantes que consideraban su inversión de tiempo eran menos propensos a sentir insatisfacción tras suspender un examen, ya que percibían sus esfuerzos como un progreso real. Por otro lado, quienes enfocaban su experiencia en términos monetarios (clases privadas, libros costosos) mostraron mayor frustración y menos intención de seguir intentando.
La investigación también destacó que esta mentalidad aplicable no solo a consumidores, sino también a empleados. Según Debjit Gupta, coautora del estudio, "trabajadores con autonomía y un enfoque en el desarrollo personal muestran mayor resiliencia ante contratiempos laborales".
Estos resultados tienen implicaciones prácticas importantes, especialmente en el ámbito del marketing. Las empresas pueden aprovechar este enfoque para diseñar campañas que resalten el valor del esfuerzo y el crecimiento personal, en lugar de enfatizar únicamente el costo o resultado final.
En resumen, el estudio sugiere que promover una mentalidad orientada al tiempo, más que al dinero, podría ayudar a las personas a mantener la motivación, reducir la sensación de fracaso y fomentar un sentido de control sobre sus objetivos.