Un equipo de científicos del Instituto Leibniz para la Investigación de Zoológicos y Vida Silvestre (Leibniz-IZW) en Alemania ha descubierto que los murciélagos de Leisler, tradicionalmente habitantes de los bosques, se están viendo forzados a buscar refugio en pueblos y ciudades. La causa principal es la dificultad creciente para encontrar huecos adecuados en los árboles de los bosques gestionados de forma intensiva.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista "Journal of Environmental Management", utilizó datos GPS de alta resolución para seguir los movimientos de 32 murciélagos de Leisler adultos en el estado de Brandeburgo. Los resultados ofrecen una visión detallada, sin precedentes, de cómo estos animales utilizan su entorno.
Los investigadores observaron que, ante la escasez de sus refugios naturales en los bosques, estos murciélagos están recurriendo cada vez más a árboles viejos en zonas urbanas y a construcciones antiguas, como iglesias, para pasar el día. "Sospechamos que esto se debe a la falta de refugios diurnos adecuados en los bosques gestionados; los murciélagos de Leisler probablemente se ven obligados a buscar hábitats alternativos en los asentamientos al haber perdido sus refugios originales en el bosque", explicó uno de los expertos involucrados.
La investigación reveló una clara preferencia de los murciélagos por los bosques de robles estructuralmente ricos (con diversidad de árboles y edades) y una tendencia a evitar las plantaciones monótonas de coníferas, especialmente los bosques de abetos. Los árboles viejos, en particular los robles con cavidades, resultaron ser cruciales para esta especie.
El profesor Christian Voigt, del Leibniz-IZW, señaló que la gestión forestal intensiva en Europa ha perjudicado a muchas especies especializadas. "Queríamos saber cómo responden los murciélagos de Leisler, que son habitantes típicos de los bosques, a la intensificación de la gestión forestal. Este tipo de hábitat [bosques caducifolios diversos con muchos árboles viejos] se ha vuelto difícil de encontrar en las monótonas plantaciones de pinos de la zona de estudio", comentó.
Ante estos descubrimientos, el equipo científico insta a redoblar los esfuerzos para preservar estos refugios alternativos en los asentamientos humanos y, fundamentalmente, a promover una silvicultura ecológicamente sostenible. Esto incluye la protección de árboles viejos y el fomento de bosques con una estructura rica y diversa. "Los árboles antiguos y ricos en huecos deberían protegerse no solo en las plantaciones forestales, sino también en las zonas urbanas", concluyó Voigt.
Finalmente, el estudio también alerta sobre una amenaza adicional para estos murciélagos: las turbinas eólicas instaladas en los bosques. Los murciélagos de Leisler mueren con frecuencia en estas instalaciones, que incluso parecen atraerlos, posiblemente al confundir las siluetas de las turbinas con árboles grandes al anochecer. Los investigadores recomiendan urgentemente que no se instalen nuevas turbinas cerca de bosques caducifolios ricos en estructura ni junto a refugios conocidos de murciélagos, para asegurar la protección efectiva de esta especie.
Fuente: Basado en información publicada en la revista científica Science Direct