El estado himalayo de Uttarakhand, en el norte de India, enfrenta una situación crítica tras las intensas lluvias que provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas. La catástrofe ha dejado al menos cuatro personas fallecidas y decenas de desaparecidos, con aldeas enteras bajo el lodo.
Los equipos de rescate, formados por el ejército indio y fuerzas de respuesta a desastres, han encontrado enormes dificultades para acceder a las zonas afectadas. Las carreteras se encuentran bloqueadas por rocas, barro y escombros, impidiendo el paso de maquinaria pesada y vehículos de emergencia.
Dharali, una aldea turística de unos 200 habitantes, ha quedado completamente aislada después de ser golpeada por un muro de agua y lodo. Las imágenes muestran viviendas sumergidas, caminos destruidos y un entorno devastado que complica cualquier intento de auxilio inmediato.
Ante la imposibilidad de llegar por carretera, los rescatistas han utilizado tirolesas improvisadas y han cruzado a pie zonas peligrosas para salvar a los atrapados. Hasta el momento, unas 200 personas han sido rescatadas entre el martes y el miércoles, según autoridades locales.
La magnitud del desastre ha obligado a movilizar drones, perros rastreadores y maquinaria especializada. Sin embargo, el número exacto de desaparecidos aún es incierto, ya que muchas zonas continúan incomunicadas y la información llega con dificultad.
Las lluvias también arrasaron torres de telefonía y líneas eléctricas, dejando a las comunidades afectadas sin comunicación. Los equipos de rescate han recurrido a teléfonos satelitales para coordinar operaciones y solicitar apoyo adicional.
Residentes describen el desastre como repentino y devastador. “Escuchamos un estruendo y vimos cómo el río se convertía en un monstruo”, relató una habitante local. El temor a nuevas lluvias y desprendimientos mantiene la alerta en toda la región.
Expertos señalan que Uttarakhand es especialmente vulnerable a inundaciones y deslizamientos debido a su orografía y a la deforestación. Además, algunos atribuyen la frecuencia creciente de estos eventos al cambio climático y a la intensificación de lluvias extremas.
Las autoridades continúan las labores de rescate y llaman a la población a extremar precauciones. La prioridad sigue siendo encontrar a los desaparecidos y brindar asistencia a los damnificados en una emergencia que revela la fragilidad de las regiones montañosas ante los desastres naturales.
Fuente: Reuters