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El descenso de popularidad de Zelenskiy y el desafío de la democracia ucraniana bajo presión

La popularidad de Zelenskiy cae en Ucrania tras las protestas por su reforma anticorrupción. El país enfrenta el dilema de mantener la democracia en plena guerra y bajo presión social creciente.

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Silueta negra de Volodímir Zelenskiy sobre fondo de la bandera de Ucrania
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Protestas en tiempos de guerra: un síntoma de fatiga y descontento

A finales de julio, miles de ucranianos salieron a las calles de Kiev y otras ciudades en una movilización rara para un país que vive bajo ley marcial. Las protestas surgieron tras la decisión de Zelenskiy de subordinar las agencias anticorrupción a un fiscal general elegido por él mismo, una medida aprobada con celeridad y poca transparencia. Para muchos, la maniobra evocó viejos temores de centralización y opacidad que Ucrania ha luchado por desterrar.

El descontento no tardó en hacerse visible. Aunque la movilización fue menor que en los años de la revolución de Maidan, el simple hecho de que ocurriera durante una guerra es una señal de que el malestar ciudadano ha alcanzado un umbral crítico. La reacción fue inmediata: el propio gobierno dio marcha atrás y propuso una nueva legislación para revertir la medida. Sin embargo, la herida quedó abierta.

La caída en la confianza y el peso de la historia reciente

La encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev revela que la confianza en Zelenskiy ha caído al 58%, frente al 74% en mayo y el 67% registrado en febrero-marzo. Es el nivel más bajo en medio año, y se acerca peligrosamente al mínimo de la guerra, un 52% en diciembre de 2024. La encuesta, realizada justo después de la votación polémica, muestra que el golpe no es casual, sino resultado de una tendencia a la baja que ya venía gestándose.

Entre los motivos de desconfianza, los encuestados mencionan principalmente la corrupción (21%) y el manejo de la guerra (20%). La sombra de la corrupción sigue siendo un obstáculo estructural en Ucrania, país donde la sociedad civil ha demostrado ser capaz de movilizarse frente a cualquier atisbo de retroceso democrático. El recuerdo de Maidan y la caída del gobierno prorruso en 2014 planea sobre el ambiente político y refuerza la vigilancia popular ante cualquier deriva autoritaria.

El propio director del instituto encuestador advierte que, si bien Zelenskiy mantiene aún un nivel de apoyo alto para estándares internacionales, la tendencia a la baja debería encender todas las alarmas. El riesgo es doble: la erosión de la confianza puede debilitar el liderazgo en tiempos de guerra, pero también abrir la puerta a nuevas demandas sociales y a la presión por reformas auténticas.

Corrupción y transparencia: la gran batalla interna de Ucrania

El episodio pone en evidencia el equilibrio delicado que enfrenta cualquier gobierno en guerra: garantizar la unidad frente a la amenaza externa sin sacrificar los avances en transparencia y control ciudadano. Para Ucrania, además, la lucha contra la corrupción es una condición imprescindible para avanzar hacia la integración europea y mantener el respaldo de sus aliados.

Las decisiones que buscan aumentar el control presidencial sobre organismos clave pueden interpretarse como medidas de emergencia, pero en Ucrania, donde la sociedad civil ha luchado durante años por instituciones independientes, cada paso atrás genera recelos inmediatos. La reacción rápida del gobierno al revocar la reforma es muestra de la presión social, pero también de la fragilidad de los equilibrios democráticos en el país.

Mientras tanto, la oposición política observa con atención. Algunos sectores aprovechan para denunciar que la guerra se utiliza como excusa para centralizar el poder y limitar el debate democrático. La administración de Zelenskiy niega cualquier intención autoritaria, pero el episodio deja claro que la confianza pública es un recurso volátil, incluso para un líder que ha encarnado la resistencia nacional ante la invasión rusa.

Perspectivas: ¿crisis pasajera o principio de cambio?

Es tentador pensar que la caída en la popularidad de Zelenskiy pueda revertirse con nuevas victorias militares o gestos de apertura. Sin embargo, los analistas advierten que el desgaste acumulado tras más de dos años de conflicto y las crecientes expectativas de reformas reales hacen cada vez más difícil el retorno a los niveles de confianza iniciales.

El episodio puede interpretarse como una advertencia saludable para la democracia ucraniana: ni siquiera en tiempos de guerra la sociedad civil está dispuesta a conceder cheques en blanco al poder. La reacción ciudadana y la rápida rectificación gubernamental muestran que el control popular sigue vivo, aunque bajo una tensión permanente.

De cara al futuro, la consolidación de la democracia ucraniana dependerá de la capacidad de responder tanto a las exigencias de la guerra como a la necesidad de mantener instituciones transparentes y responsables. La historia reciente de Ucrania enseña que la sociedad no tolera retrocesos: el desafío será no perder ese impulso democrático aun en medio de la adversidad.

El destino político de Zelenskiy, y en cierto modo de Ucrania, dependerá de cómo gestione esta crisis de confianza. En una nación marcada por la resistencia, la exigencia ciudadana y el peso de la historia, cualquier intento de centralización excesiva encontrará tarde o temprano un límite en la conciencia cívica del país.

Fuente: Reuters

Preguntas frecuentes

¿Por qué cayó la confianza en Zelenskiy en Ucrania?

Por protestas contra reformas anticorrupción y el desgaste tras meses de guerra.

¿Qué papel juega la corrupción en la crisis de confianza?

La corrupción es un obstáculo clave; reformas poco transparentes generan malestar social.

¿Qué riesgos implica este descenso de popularidad?

Debilita el liderazgo en guerra y aumenta la presión por reformas auténticas.

¿Puede recuperarse la popularidad de Zelenskiy?

Solo si responde con reformas reales y mantiene el control democrático bajo presión.

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