Las nuevas sanciones impuestas por Washington ya están dejando huella en el comercio internacional. Según fuentes del sector, dos petroleros que debían descargar crudo ruso en puertos indios han cambiado de rumbo y buscarán destino en otras latitudes. La noticia llega en un momento de alta sensibilidad para el mercado energético.
El endurecimiento de las medidas del Tesoro estadounidense esta semana ha abarcado más de un centenar de empresas, barcos y particulares relacionados con la energía rusa e iraní. Las consecuencias no han tardado en llegar. Ahora, rutas que parecían consolidadas se ven interrumpidas de un día para otro.
Por ejemplo, el Aframax Tagor, programado originalmente para atracar en Chennai, India, ya navega rumbo a Dalian, China. El Suezmax Tassos también se desvía, esta vez hacia Port Said, Egipto. Cambios drásticos que afectan contratos, precios y compromisos de suministro.
En contraste, el petrolero Guanyin aún mantiene su destino hacia la costa occidental india, aunque la incertidumbre reina. Las operaciones podrían verse alteradas si las sanciones se extienden o si surgen complicaciones regulatorias en el puerto de llegada.
India importa cerca de un tercio de su crudo de Rusia. Para las grandes refinerías nacionales, como Indian Oil Corporation, Bharat Petroleum y Reliance Industries, la incertidumbre es máxima. Las dos primeras han optado por el silencio ante la consulta de medios. Reliance, en cambio, ha declarado que no espera recibir los cargamentos sancionados.
La presión internacional sobre el comercio de hidrocarburos rusos es cada vez mayor. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, las restricciones han ido multiplicándose y complicando el acceso al crudo ruso en numerosos mercados. Ahora, el impacto se percibe claramente en Asia.
Mientras tanto, dos petroleros adicionales —Achilles y Elyte— también avanzan hacia India, pero estos figuran en las listas de sancionados por la Unión Europea y Reino Unido, no por EE.UU. Esta madeja de restricciones evidencia la creciente complejidad para las empresas que intentan mantener sus negocios a flote en medio de sanciones cruzadas.