El Himalaya central registra incrementos de gases de efecto invernadero superiores a cualquier otra región monitoreada globalmente, según reveló un estudio del Ministerio de Ciencia y Tecnología de India tras cinco años de monitoreo atmosférico en una de las zonas más vulnerables al cambio climático del planeta.
Las concentraciones de dióxido de carbono aumentaron 2,66 partes por millón al año y las de metano 9,53 partes por mil millones anualmente en la estación de observación ubicada en Nainital, estado de Uttarakhand, superando las tasas registradas en sitios de referencia internacional como Mauna Loa en Hawái.
El Centro Aryabhatta de Investigación en Ciencias del Espacio y la Atmósfera (ARIES) condujo la investigación en una estación de alta montaña que evidencia la influencia creciente de fuentes regionales de contaminación en una zona crucial para el equilibrio climático global.
Entre las causas principales figuran la quema de residuos agrícolas y la combustión de biomasa, prácticas habituales en áreas rurales de India, además del traslado de contaminantes desde zonas densamente pobladas hacia las montañas del Himalaya central.
Los factores meteorológicos como radiación solar, temperatura y dinámica atmosférica modulan la dispersión y acumulación de estos contaminantes, creando un escenario complejo donde la variabilidad natural y la actividad humana se entrelazan peligrosamente.
Estas tasas aceleradas de crecimiento tienen implicaciones dramáticas para la estabilidad ambiental y seguridad hídrica de Asia del Sur. Los gases atrapan calor, aceleran el derretimiento glacial y alteran patrones climáticos que ponen en riesgo el suministro de agua para millones de personas.
El retroceso de glaciares himalayos, cambios en precipitaciones y aumento del riesgo de inundaciones y deslizamientos han elevado la preocupación internacional sobre esta región que alimenta los principales ríos asiáticos.
Los datos cubren una laguna significativa en el monitoreo climático internacional, proporcionando información única para calibrar mediciones satelitales y perfeccionar inventarios de emisiones en regiones montañosas tradicionalmente subrepresentadas.
El estudio identifica variaciones diarias relacionadas con ciclos de vegetación y fluctuaciones estacionales vinculadas a incendios forestales, que provocan picos temporales en concentraciones de gases de efecto invernadero.
La comunidad científica cuenta ahora con evidencia sólida sobre procesos que afectan una de las zonas más vulnerables del planeta, reforzando la urgencia de atención internacional hacia la evolución ambiental del Himalaya dado su papel estratégico para el equilibrio climático global.