Cada 5 de junio, el mundo conmemora el Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR), una jornada clave para visibilizar la amenaza que estas prácticas suponen para los ecosistemas marinos y la seguridad alimentaria global. Esta efeméride, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017, busca movilizar a los países, organizaciones y ciudadanos en defensa de los océanos.
La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada representa uno de los mayores retos ambientales y económicos del siglo XXI. Se estima que hasta uno de cada cinco peces capturados en el mundo proviene de actividades ilícitas, lo que pone en jaque la sostenibilidad de los recursos acuáticos y amenaza la supervivencia de comunidades costeras que dependen de la pesca legal.
Según la FAO, la pesca INDNR contribuye a la sobreexplotación de especies, dificulta la recuperación de poblaciones marinas y socava los esfuerzos internacionales por gestionar los recursos pesqueros de forma responsable. Además, propicia condiciones desiguales para los pescadores y afecta negativamente la economía de los países en desarrollo.
El Día Internacional coincide con la entrada en vigor, el 5 de junio de 2016, del Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante orientado a frenar la pesca ilegal. Este acuerdo permite a los países denegar el acceso a puertos y servicios a embarcaciones sospechosas de violar las normativas, cerrando espacios a las operaciones ilícitas en alta mar.
La lucha contra la pesca INDNR requiere de cooperación internacional, políticas sólidas de vigilancia y sanción, así como mayor transparencia en las cadenas de suministro pesquero. La tecnología también juega un papel esencial, el uso de sistemas de monitoreo satelital, inteligencia artificial y trazabilidad digital permite identificar patrones sospechosos y rastrear el origen de los productos pesqueros.
Además de las acciones institucionales, la participación ciudadana es clave. Informarse sobre el origen de los productos del mar, elegir pescado certificado y exigir mayor control en los mercados son pasos fundamentales para combatir la pesca ilegal desde el consumo cotidiano.
Esta jornada internacional es también una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de los océanos en la regulación climática, la biodiversidad y la economía mundial. Frenar la pesca ilegal es una prioridad compartida que exige compromiso constante de gobiernos, empresas y sociedad civil.
La defensa de los océanos y sus recursos es esencial para garantizar el futuro de millones de personas y la salud del planeta. El Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada recuerda que la sostenibilidad pesquera es un desafío urgente que solo podrá superarse con cooperación y acción global.