Logotipo de Iceebook Iceebook - Noticias de Ciencia, Tecnología, Economía y más

La basura espacial amenaza las misiones del futuro, pero nuevas propuestas muestran cómo podría limpiarse la órbita terrestre

Un nuevo estudio analiza cómo repartir los costos y beneficios de limpiar la órbita terrestre para reducir el riesgo que los desechos espaciales representan para satélites y futuras misiones

Autor - Aldo Venuta Rodríguez

4 min lectura

Basura espacial rodeando la Tierra vista desde la órbita baja
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

En la órbita terrestre hay un problema que crece cada año: millones de fragmentos de basura espacial moviéndose a velocidades extremas. Son restos de cohetes, satélites viejos y piezas que se han roto tras colisiones o explosiones. Aunque muchos son pequeños, todos viajan tan rápido que pueden dañar o destruir equipos en funcionamiento.

Hoy, satélites esenciales como los de GPS, comunicaciones, clima o vigilancia dependen de que la órbita esté despejada. Pero ese entorno ya no es seguro. Incluso un fragmento de pocos milímetros puede romper un panel solar o perforar el fuselaje de una nave. Para los astronautas también es un riesgo: cualquier caminata espacial debe planearse considerando esta amenaza invisible.

El problema no es solo técnico. Es económico. Cada maniobra que se hace para evitar un impacto consume combustible y acorta la vida útil de un satélite. Y si un artefacto sufre daños, reemplazarlo cuesta millones.

A pesar de esto, limpiar la órbita no es algo que alguien esté obligado a hacer. No existe un acuerdo internacional que reparta responsabilidades ni que exija a las empresas o países retirar la basura que generan. Esto ha creado lo que algunos investigadores llaman “libertad cósmica”: todos usan el espacio, pero nadie se encarga de mantenerlo limpio.

Un nuevo estudio del Instituto Tecnológico Stevens plantea una salida posible. El equipo, dirigido por el profesor Hao Chen, analizó cómo hacer que la remoción de desechos sea viable comercialmente. La idea es sencilla: si a los limpiadores espaciales se les exige pagar por la tecnología, el combustible y las misiones, pero no reciben ningún beneficio directo, nunca será rentable. Los operadores de satélites, en cambio, sí se benefician de un entorno limpio. Por eso, deberían aportar parte del costo.

El estudio evaluó tres métodos de limpieza: reentrada no controlada, reentrada controlada y reciclaje en órbita. El más barato es bajar los fragmentos lo suficiente para que la atmósfera los destruya sin saber exactamente dónde caerán. La versión controlada es más segura, porque dirige la caída a zonas específicas, pero cuesta más debido al gasto de combustible.

El método más ambicioso es el reciclaje espacial. Consiste en llevar los escombros a un centro en órbita para reutilizar materiales como el aluminio. Esto ahorraría dinero porque lanzar metal desde la Tierra es carísimo. Aunque la operación es más compleja, podría generar beneficios a largo plazo.

Para entender cómo repartir los costos, los investigadores usaron modelos matemáticos de negociación. El resultado fue claro: existe un punto en el que tanto operadores de satélites como limpiadores ganan. Es decir, se podría diseñar un sistema de tarifas que financie la limpieza sin que ninguna de las partes pierda.

Sin una solución así, la situación seguirá empeorando. Cada año se lanzan más satélites y constelaciones completas, lo que aumenta el riesgo de colisiones. Cuando un objeto grande se rompe, genera miles de fragmentos nuevos, y si este proceso se repite, la órbita podría volverse inutilizable para ciertas misiones.

El estudio propone que agencias y gobiernos impulsen acuerdos que permitan poner en marcha este sistema de incentivos. También señala que, cuando la industria espacial sea más limpia y estable, será más segura, sostenible y rentable para todos.

La investigación fue financiada por la Oficina de Tecnología, Política y Estrategia de la NASA. El equipo presentará sus resultados en la sede de la agencia el próximo 10 de diciembre.

Fuente: AIAA ARC

Continúa informándote

Por qué volver a la Luna es más complicado que llegar por primera vez
Espacio

Por qué volver a la Luna es más complicado que llegar por primera vez

Regresar a la Luna implica retos técnicos, políticos y científicos distintos a los de la era Apolo, con misiones más complejas y objetivos mucho más ambiciosos

El origen del agua en las lunas de Júpiter quedó fijado desde su formación, según un estudio
Espacio

El origen del agua en las lunas de Júpiter quedó fijado desde su formación, según un estudio

Un estudio científico concluye que la diferencia de agua entre Ío y Europa se estableció durante su formación alrededor de Júpiter, y no por procesos evolutivos posteriores

Detectan un agujero negro supermasivo con un crecimiento fuera de lo previsto
Espacio

Detectan un agujero negro supermasivo con un crecimiento fuera de lo previsto

Astrónomos han identificado un agujero negro supermasivo que crece mucho más rápido de lo previsto y emite rayos X y radio, desafiando los modelos teóricos

El clima polar en Júpiter y Saturno revela pistas sobre su interior
Espacio

El clima polar en Júpiter y Saturno revela pistas sobre su interior

Un estudio del MIT explica por qué los vórtices polares de Júpiter y Saturno son tan distintos y apunta a que la clave estaría en la estructura de sus capas internas

Un motor de plasma podría llevar misiones a Marte en solo 30 días
Espacio

Un motor de plasma podría llevar misiones a Marte en solo 30 días

Un prototipo de propulsión eléctrica desarrollado en Rusia promete reducir el viaje a Marte a apenas un mes mediante aceleración continua en el espacio profundo

Descubren una misteriosa barra de hierro en el interior de la Nebulosa del Anillo
Espacio

Descubren una misteriosa barra de hierro en el interior de la Nebulosa del Anillo

Astrónomos detectan una inesperada barra de hierro ionizado dentro de la Nebulosa del Anillo. El hallazgo plantea nuevas incógnitas sobre la muerte de las estrellas