Un reciente estudio internacional, liderado por la Universidad de Birmingham, revela que las lesiones sufridas en el hogar superan ampliamente a las causadas por accidentes de tráfico, desafiando así una de las creencias más extendidas sobre los riesgos de salud pública. La investigación, que analizó datos de más de 47.000 personas en doce países de ingresos bajos y medios, destaca que los accidentes domésticos representan una amenaza subestimada para la población adulta, especialmente para las mujeres.
El informe muestra que el 5,6% de las lesiones no fatales atendidas por servicios médicos ocurren en el hogar, frente al 1,7% relacionado con accidentes de tráfico. La mayoría de estos incidentes están vinculados a caídas, convirtiendo el espacio doméstico en el escenario más frecuente de lesiones fuera del ámbito vial o laboral. Entre las mujeres, el porcentaje de lesiones en casa se eleva aún más, alcanzando el 51,6% de todos los casos no asociados al tráfico.
Los autores del estudio señalan que la atención sanitaria y las políticas de prevención suelen enfocarse en los accidentes de tráfico, dejando de lado el riesgo creciente de lesiones domésticas. Este desequilibrio es aún más notorio en países en desarrollo, donde la infraestructura, la educación y las condiciones del hogar agravan la situación y dificultan la aplicación de medidas de prevención.
El análisis identificó diferencias marcadas por género y contexto: las mujeres sufren más lesiones en el hogar, mientras que los hombres enfrentan mayores riesgos en el trabajo y la carretera. Además, vivir en zonas urbanas y contar con al menos educación primaria aumenta la probabilidad de experimentar algún tipo de lesión no fatal que requiere atención médica.
El equipo de investigación aboga por ampliar la vigilancia y prevención de lesiones, más allá del tráfico y los centros de tratamiento, promoviendo campañas educativas, mejoras en la seguridad del hogar y una mejor recopilación de datos. La doctora Leila Ghalichi, autora principal, subraya que “las caídas en el hogar son el principal problema y su impacto aumentará a medida que la población envejezca”.
Los resultados del estudio exigen que los sistemas de salud y los responsables de políticas públicas reconsideren la asignación de recursos. Proponen integrar la atención y vigilancia de lesiones domésticas en los marcos de cobertura sanitaria universal, especialmente en contextos de bajos ingresos, donde las consecuencias económicas y sociales de estas lesiones pueden ser devastadoras.
Finalmente, el informe sugiere invertir en infraestructura, como la mejora de viviendas y caminos peatonales, para prevenir caídas y otras lesiones fuera del tráfico. Los investigadores insisten en la urgencia de rediseñar las estrategias de prevención y actuar sobre los grupos más vulnerables, en particular mujeres, adultos mayores y residentes urbanos.