Nuevo informe de la NASA detalla qué es realmente el cometa interestelar 3I/ATLAS
Cuatro claves científicas que explican qué es 3I/ATLAS y por qué la NASA movilizó a más de 20 misiones para estudiarlo
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
5 min lectura
La NASA presentó esta semana sus primeras conclusiones oficiales sobre el cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto confirmado que llega desde fuera de nuestro sistema solar. Las expectativas eran altas después de semanas de especulaciones —incluyendo teorías sobre tecnología extraterrestre— surgidas durante el cierre gubernamental que impidió a la agencia publicar datos en tiempo real. Con la sesión informativa divulgada, la imagen queda mucho más clara: 3I/ATLAS es un cometa natural, químicamente llamativo y científicamente valioso.
A diferencia de los cometas locales, este visitante procede de un sistema estelar lejano y lleva probablemente cientos de miles de años viajando por el espacio interestelar. Desde su descubrimiento en julio, los equipos científicos han movilizado observaciones desde más de 20 naves y telescopios en todo el sistema solar, creando la reconstrucción más detallada hasta ahora de un objeto interestelar en pleno paso cerca del Sol.
A continuación, las cuatro claves que la NASA considera esenciales para entender este cometa extraordinario.
1. 3I/ATLAS es un cometa natural, no una nave extraterrestre
Uno de los puntos más urgentes del informe fue cerrar las especulaciones que circularon online, alimentadas por rumores, influencers y hasta comentarios de figuras públicas. El administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, fue directo: “Este objeto es un cometa. Parece y se comporta como un cometa, y todas las pruebas apuntan a que lo es”.
Las observaciones no muestran tecnofirmas ni comportamientos que sugieran control artificial. Nicky Fox, directora de misiones científicas de la NASA, añadió que no hay indicios de amenaza: 3I/ATLAS no se acercará ni remotamente a la Tierra ni a otros planetas, incluso en su paso por la órbita de Júpiter en 2026. La ciencia, esta vez, es mucho menos dramática que la narrativa viral.
2. Una campaña inédita: más de 20 misiones siguieron al cometa
Debido a su posición al otro lado del Sol respecto a la Tierra, observarlo desde aquí era difícil. Por eso, la NASA organizó una coordinación sin precedentes entre naves en múltiples puntos del sistema solar.
El Orbitador de Reconocimiento de Marte capturó imágenes del cometa como una nube brillante. MAVEN detectó señales de hidrógeno liberado por la vaporización de hielo. El telescopio Swift, el Hubble y el James Webb aportaron datos clave sobre su composición. La misión Lucy y la sonda Psyche registraron el cometa desde ángulos muy distintos, ayudando a reconstruir la forma de la coma y la evolución del polvo.
Tom Statler, científico principal de la NASA para cuerpos pequeños, comparó el esfuerzo con un estadio lleno de cámaras intentando capturar la misma jugada desde distintos asientos. Ningún instrumento tenía la vista perfecta, pero juntos formaron una imagen completa.
3. Una ventana rara hacia sistemas estelares más antiguos
Los datos sugieren que 3I/ATLAS proviene de un sistema planetario más antiguo que el nuestro. Su velocidad de entrada, su composición y la química registrada por el JWST apuntan a condiciones de formación distintas a las de los cometas locales.
Para Statler, esta idea es “casi abrumadora”: analizar un cometa interestelar brinda información sobre la historia del cosmos anterior incluso a la formación del Sol. En palabras del investigador, “es una nueva ventana hacia la evolución de otros sistemas solares”.
Eso convierte a 3I/ATLAS en una oportunidad científica excepcional. Cada medición ayuda a entender qué materiales se forman alrededor de otras estrellas, y cómo pueden diferir de los que conocemos en nuestro vecindario solar.
4. Una composición distinta: más CO₂ del habitual y un gas rico en níquel
Aunque se comporta como un cometa, tiene características inusuales. El James Webb detectó una proporción de dióxido de carbono a agua significativamente más alta de lo normal para un cometa nacido en nuestro sistema solar. También apareció un gas rico en níquel comparado con el hierro, un patrón químico poco frecuente.
Ambos rasgos apuntan a un entorno de formación diferente, posiblemente expuesto a radiación estelar más intensa o ciclos térmicos distintos. El polvo, además, mostró un tamaño de grano algo atípico y un comportamiento peculiar: fue empujado hacia el lado iluminado del cometa durante más tiempo de lo habitual antes de ser arrastrado por la radiación solar.
Para Statler, estas particularidades plantean nuevas preguntas más que respuestas: “Todavía estamos aprendiendo qué debemos preguntar. Ese es el proceso científico en acción”.
Un visitante que cambia la forma de estudiar el espacio interestelar
3I/ATLAS no revelará todos sus secretos en este primer paso cercano. Será observado nuevamente desde múltiples naves cuando se acerque al Sol y luego cuando avance hacia la órbita de Júpiter en 2026. Pero lo ya recopilado marca un antes y un después: nunca se había seguido un objeto interestelar con tantos instrumentos y desde tantos puntos del sistema solar.
La NASA insiste en que esta coordinación global será el modelo para futuras detecciones. Y, si algo deja claro este informe, es que estos visitantes —raros y fugaces— pueden contar historias sobre estrellas a las que nunca podremos llegar.
Resumen
- La NASA publicó su primer análisis del cometa interestelar 3I/ATLAS tras semanas de especulación pública.
- Los datos descartan origen artificial: el objeto se comporta exactamente como un cometa natural.
- Más de 20 misiones en distintos puntos del sistema solar aportaron observaciones coordinadas.
- La composición muestra altos niveles de CO₂ y un gas rico en níquel, señales de un sistema estelar más antiguo.
- 3I/ATLAS ofrece una oportunidad única para estudiar material formado alrededor de otra estrella.
Continúa informándote
Nueva coincidencia entre la cometa 3I/ATLAS y Júpiter: los datos contradicen la hipótesis extraterrestre
Una aparente coincidencia entre la cometa interstelar 3I/ATLAS y el rayo de Hill de Júpiter reaviva teorías de Avi Loeb, pero los datos disponibles muestran que no hay evidencia de maniobras artificiales
Webb revela la estructura completa de la Nebulosa de la Araña Roja por primera vez
Una nueva imagen de NIRCam muestra por primera vez la extensión total de los lóbulos que forman las “patas” de la Nebulosa de la Araña Roja, estructuras infladas por gas que se expanden a lo largo de miles de años
Chris Williams y su tripulación atracan con éxito en la Estación Espacial Internacional
El astronauta de la NASA Chris Williams llegó este jueves a la Estación Espacial Internacional (EEI) junto a los cosmonautas Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev, tras un vuelo de solo tres horas a bordo de la nave Soyuz MS-28.
Descubren descargas eléctricas en la atmósfera marciana gracias al rover Perseverance
Un nuevo estudio revela que el rover Perseverance detectó “mini-rayos” en Marte, pequeñas descargas eléctricas asociadas a remolinos de polvo que confirman actividad eléctrica en la atmósfera marciana
Casi un siglo después, detectan señales que podrían ser la primera evidencia directa de materia oscura
Un análisis del telescopio Fermi identifica un patrón de rayos gamma compatible con la aniquilación de materia oscura, un posible avance tras casi 100 años de búsqueda científica
Cómo el entorno cósmico condiciona la evolución de las galaxias, según el sondeo DEVILS (ICRAR)
Un nuevo análisis del sondeo DEVILS del ICRAR demuestra que la ubicación de una galaxia influye en su forma, ritmo de crecimiento y evolución, revelando cómo el paisaje cósmico condiciona su ciclo de vida