El telescopio Webb detecta vapor de agua en un subneptuno caliente con atmósfera sorprendentemente clara
Webb detecta vapor de agua en TOI-421 b, un subneptuno caliente con atmósfera clara y rica en hidrógeno, clave para entender mundos fuera del sistema solar
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
El telescopio espacial James Webb de la NASA ha observado con detalle el exoplaneta TOI-421 b, revelando una atmósfera sorprendentemente clara, sin rastros de neblina, y en la que los científicos detectaron vapor de agua. Este hallazgo proporciona nueva información sobre los subneptunos calientes, una categoría de planetas comunes en la galaxia pero aún enigmáticos.
TOI-421 b es varias veces más grande que la Tierra, con una temperatura cercana a los 1340 °F (727 °C), y orbita una estrella similar al Sol. Su atmósfera, libre de nubes opacas, permitió identificar agua en fase de vapor y trazas preliminares de monóxido de carbono y dióxido de azufre. No se detectaron metano ni dióxido de carbono, elementos comunes en otros exoplanetas.
“Llevaba toda mi carrera esperando esta oportunidad”, declaró Eliza Kempton, investigadora principal del estudio. “Gracias al Webb, ahora podemos estudiar atmósferas de planetas pequeños con un nivel de detalle antes imposible.”
Los subneptunos, descubiertos con el telescopio Kepler, suelen estar cubiertos por neblina, lo que ha dificultado su caracterización. Sin embargo, TOI-421 b supera un umbral térmico (aprox. 1070 °F) por encima del cual el metano se destruye, impidiendo la formación de neblina y permitiendo una visión clara de la atmósfera.
El doctorando Brian Davenport, autor principal del análisis de datos, explicó que el espectro captado por Webb mostró “características espectrales asociadas a varios gases”, incluyendo el vapor de agua. Esta claridad ha sido excepcional comparada con otros subneptunos observados.
La composición rica en hidrógeno fue una de las sorpresas principales. Mientras se esperaba una atmósfera de moléculas más pesadas, los resultados sugieren que TOI-421 b pudo conservar una atmósfera primitiva o seguir una evolución distinta a la de otros planetas similares.
La similitud entre la atmósfera del planeta y la de su estrella anfitriona respalda la idea de que pudo formarse directamente a partir del mismo gas interestelar, como ocurre con los gigantes gaseosos del sistema solar. Esto marca una diferencia notable frente a otros subneptunos orbitando enanas rojas.
Publicado el 5 de mayo en The Astrophysical Journal Letters, el estudio sugiere que TOI-421 b podría ser el primero de una clase distinta de subneptunos. El equipo planea estudiar más planetas similares para determinar si este hallazgo representa una excepción o una tendencia dentro de esta categoría de exoplanetas.
Continúa informándote
El telescopio James Webb revela en 3D la atmósfera superior de Urano
El observatorio espacial logró mapear temperaturas y partículas hasta 5.000 kilómetros sobre las nubes de Urano, revelando el papel de su campo magnético inclinado
La NASA descarta marzo para el lanzamiento de Artemis II tras un fallo de helio en el SLS
La NASA retira el SLS de Artemis II tras detectar un fallo en el sistema de helio y descarta marzo como ventana de lanzamiento
Querétaro se convierte en sede de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio
México será sede operativa de la nueva agencia espacial latinoamericana, enfocada en monitoreo satelital y prevención de desastres
La NASA reprograma Artemis II para el 6 de marzo tras resolver fuga en el SLS
La misión lunar se prepara para despegar el 6 de marzo tras superar fallos técnicos recientes y en medio de revisión interna por el caso Starliner
Artemis II supera el ensayo húmedo del SLS y abre ventana de lanzamiento en marzo
La NASA completó el ensayo húmedo del SLS sin fugas de hidrógeno y activó la cuarentena de la tripulación, acercando Artemis II a su ventana de lanzamiento en marzo.
NASA declara “accidente tipo A” la misión del Starliner que dejó a dos astronautas 93 días en la ISS
La NASA clasificó como “accidente tipo A” la misión del Starliner tras detectar fallos técnicos y organizativos que extendieron a 93 días un vuelo previsto de dos semanas hacia la ISS.
Iceebook