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Devastador terremoto de magnitud 7,8 en Filipinas deja al menos 32 muertos y alerta de tsunami en Mindanao

Un violento seísmo sacudió el sur del archipiélago filipino este lunes, provocando el colapso de edificios, decenas de víctimas mortales y una alerta temporal de tsunami en toda la costa.

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Edificio colapsando durante el terremoto que sacudió Mindanao, Filipinas.
Personas observan el derrumbe de una estructura tras el terremoto de magnitud 7,8 registrado en la isla filipina de Mindanao. Créditos: X

La isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, ha sido el escenario de una nueva tragedia geológica. Un terremoto de magnitud 7,8 originado en el mar, a unos 35 kilómetros de profundidad, ha dejado hasta el momento un balance oficial de al menos 32 personas fallecidas, más de 130 heridos y al menos una docena de desaparecidos.

El temblor, cuyo epicentro se situó a escasos 24 kilómetros de la costa, golpeó con especial dureza a localidades costeras y zonas urbanas, afectando a más de 10.000 familias en la región.

Zonas devastadas y colapso estructural

La fuerza del movimiento telúrico ha sido devastadora para la infraestructura local. Regiones como Soccksargen y la provincia de Sarangani han reportado la mayor cantidad de víctimas y daños materiales. En el municipio de General Santos, situado frente al epicentro, varios edificios, restaurantes y centros comerciales colapsaron por completo.

El impacto en los servicios básicos también ha sido severo:

  • Comunicaciones y energía: Amplias zonas de la isla de Mindanao sufrieron apagones masivos y la interrupción total de las redes de telecomunicaciones.
  • Transporte paralizado: Las autoridades aeronáuticas se vieron obligadas a suspender las operaciones en el aeropuerto internacional de General Santos, cancelando decenas de vuelos comerciales durante la mañana.

Caos en el primer día de clases

El desastre coincidió dramáticamente con el arranque oficial del año escolar 2026-2027. El fuerte temblor, ocurrido alrededor de las 14:00 hora local, sorprendió a miles de niños y profesores en plena jornada lectiva. Se calcula que más de 6.200 escuelas han sufrido daños estructurales, lo que obligó al Departamento de Educación a suspender de inmediato las clases de más de tres millones de estudiantes para garantizar su seguridad.

Riesgo de tsunami y un enjambre de réplicas

Inmediatamente después del gran sismo, el pánico se multiplicó cuando se activaron las sirenas de alerta de tsunami. Las autoridades instaron a los residentes de las zonas costeras de Filipinas y el norte de Indonesia a abandonar sus hogares y refugiarse urgentemente en zonas elevadas. Afortunadamente, el mar solo registró olas que no superaron el metro de altura, permitiendo levantar la alerta unas horas más tarde.

No obstante, el peligro sigue latente. Desde el primer impacto, la tierra no ha dejado de temblar. Los sistemas de vigilancia sísmica han contabilizado más de 140 réplicas consecutivas, algunas con magnitudes superiores a 6,5. Esta constante inestabilidad está dificultando enormemente las labores de los equipos de Defensa Civil y la Cruz Roja, que trabajan a contrarreloj removiendo escombros para localizar a las personas que continúan desaparecidas.

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