Una nueva investigación centrada en la famosa cantera East Kirkton, en Escocia, está arrojando luz crucial sobre cuándo los primeros animales vertebrados hicieron su trascendental transición del agua a la tierra. Este trabajo ha sido publicado en la revista científica PLOS ONE.
El estudio aborda un periodo enigmático en la historia de la vida conocido como la "Brecha de Romer". Esta brecha, que abarca aproximadamente desde hace 360 a 345 millones de años, se caracteriza por una notable escasez de fósiles de los primeros tetrápodos (vertebrados de cuatro extremidades).
La cantera East Kirkton es célebre por haber proporcionado fósiles clave de este periodo, incluyendo especímenes como Westlothiana lizziae. Estos son considerados anfibios primitivos y, posiblemente, algunos de los primeros amniotas (el grupo que incluye reptiles, aves y mamíferos), aunque su datación precisa ha sido objeto de debate durante mucho tiempo.
Ahora, un equipo científico, liderado por Héctor K. Garza, ha aplicado técnicas de datación radiométrica U-Pb (Uranio-Plomo) directamente a granos de circón extraídos de las capas de roca que contienen estos valiosos fósiles. Buscaban así obtener una cronología mucho más exacta que la ofrecida por métodos bioestratigráficos previos, que se basan en la correlación de fósiles guía.
El resultado más significativo de este detallado análisis establece una edad deposicional máxima revisada de 341 ± 3 millones de años para estos importantes fósiles de tetrápodos de East Kirkton. Esta fecha es un anclaje temporal de gran precisión.
Esta nueva datación sitúa a los especímenes estudiados en el Visean medio-inferior, una subdivisión del período Carbonífero. Esto es notablemente más antiguo de lo que se había estimado anteriormente, cuando se les asignaba al Visean superior.
De manera crucial, esta edad más temprana y precisa reubica a los fósiles de tetrápodos de East Kirkton dentro del intervalo temporal más antiguo de la "Brecha de Romer". Este hallazgo contribuye significativamente a cerrar este vacío en nuestro conocimiento del registro fósil.
Estas nuevas y robustas restricciones temporales son fundamentales para los paleontólogos. Permiten refinar los árboles evolutivos de los primeros tetrápodos y comprender con mayor exactitud cómo y cuándo se produjo la crucial conquista de los continentes por parte de los vertebrados.
Paralelamente a la datación, el estudio también incluyó análisis geoquímicos de las rocas de la cantera. Estos revelaron que el entorno de East Kirkton durante el Carbonífero era un lago restringido, probablemente tóxico, alimentado por fuentes termales y sujeto a actividad volcánica episódica.
Este ambiente antiguo, único y volátil, con sus particulares condiciones químicas y sedimentarias, es lo que facilitó la excepcional preservación de los fósiles encontrados. Ofrece así una ventana detallada a un ecosistema terrestre primitivo de hace más de 340 millones de años.
La investigación, por tanto, no solo refina las edades de estos tetrápodos cruciales para entender nuestra propia historia evolutiva. También ilumina la compleja dinámica ambiental que influyó tanto en su preservación como en los desafíos que enfrentaron durante su adaptación a la vida terrestre.
Estos hallazgos, sin duda, impulsarán nuevas investigaciones y reevaluaciones de este periodo formativo en la historia de la vida. Ayudarán a calibrar con mayor precisión cómo y cuándo los animales vertebrados dieron sus primeros y decisivos pasos fuera del agua.
Fuente: Basado en información publicada en la revista científica PLOS ONE (2025)