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Un robot dental en miniatura promete reducir tus visitas al dentista

Un robot dental en miniatura del tamaño de un corcho podría preparar los dientes para la corona y reducir el número de visitas al dentista.

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Robot dental en miniatura trabajando sobre un modelo de dientes
Robot dental experimental diseñado para asistir en la preparación de dientes para coronas. Crédito: Universidad de Basilea, Catherine Weyer.

Menos citas para colocar una corona

Según un estudio recientemente publicado en la revista IEEE Transactions on Medical Robotics and Bionics, un equipo de ingenieros de la Universidad de Basilea ha desarrollado MIR, un robot capaz de preparar los dientes para una corona. La promesa es comprimir un proceso que hoy es lento.

Cuando una caries obliga a poner una corona, el dentista limpia el diente, lo prepara, toma una impresión y coloca una pieza provisional. La definitiva se fabrica aparte y exige, como mínimo, una segunda cita. La idea del robot es que, tras escanear la boca en la primera visita, la corona se encargue de inmediato.

Así funciona MIR, el "Miniature Intraoral Robot"

El prototipo, presentado en esa misma revista, mide apenas 43 por 26 por 28 milímetros. Sus motores y su sistema de control quedan fuera de la boca y se conectan a él mediante ejes flexibles, cables y tubos, según explica su autora principal, Yukiko Tomooka.

El mismo escaneo sirve para fabricar una férula a medida a la que se acopla el aparato. Eso resuelve un problema evidente: si el paciente mueve la cabeza, el robot se desplaza con él y mantiene la referencia. Trabaja en dos fases, primero rebajando la superficie y luego perfilando los laterales.

Lo llamativo es su precisión actual, todavía sin sensores que corrijan la posición: el error se mantuvo por debajo de los 0,2 milímetros en las pruebas con dientes de resina y cerámica. La fuerza al perforar no superó los cinco newtons, algo así como el peso de una botella de agua de medio litro.

Lo que falta antes de llegar a la consulta

Aún queda camino. El equipo planea integrar sensores y una cámara para que el sistema vigile su posición y el avance del tratamiento sin crecer de tamaño. Incluso tras un corte de energía, señala el profesor Georg Rauter, el robot sabría dónde estaba y por dónde retomar el trabajo.

El desarrollo forma parte de un proyecto financiado por Innosuisse, en colaboración con la Universidad de Zúrich, la de Berna y la empresa Camlog Biotechnologies. El grupo de Rauter trabaja de forma habitual con médicos y dentistas en activo para diseñar robots de uso clínico.

Temas: Salud

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