El planeta está a punto de romper un nuevo récord climático. Según el informe anual del Global Carbon Project, las emisiones de dióxido de carbono procedentes de combustibles fósiles aumentarán un 1,1 % en 2025, alcanzando las 38.100 millones de toneladas, la cifra más alta jamás registrada.
El estudio, liderado por la Universidad de Exeter junto con más de 90 centros de investigación internacionales, concluye que la transición energética no avanza al ritmo necesario para compensar la creciente demanda de energía global. Aunque las políticas de descarbonización se fortalecen en Europa, China y Estados Unidos, los resultados siguen siendo insuficientes.
La investigadora Corinne Le Quéré, de la Universidad de East Anglia, explicó que “los avances son reales, pero aún demasiado frágiles para revertir la tendencia”. Por su parte, Pierre Friedlingstein, del Instituto de Sistemas Globales de Exeter, alertó de que el presupuesto de carbono restante para mantener el calentamiento bajo 1,5 °C podría agotarse antes de 2030.
Entre los principales hallazgos del informe destacan:
- Emisiones globales: 38.100 millones de toneladas de CO₂ fósil previstas para 2025.
- China: aumento del 0,4 %, el menor crecimiento en una década.
- India: subida del 1,4 %, impulsada por la demanda energética.
- EE. UU. y UE: aumentos del 1,9 % y 0,4 %, respectivamente.
- Japón: descenso del 2,2 %, en línea con sus metas climáticas.
- Aviación internacional: incremento del 6,8 %, superando los niveles previos a la pandemia.
El informe también advierte de un fenómeno inquietante: los bosques tropicales del sudeste asiático y Sudamérica están pasando de ser sumideros a fuentes de carbono, liberando más CO₂ del que absorben.
El Global Carbon Project subraya que los efectos combinados de la deforestación, el cambio climático y el uso intensivo de combustibles fósiles están llevando al planeta hacia un punto de inflexión. “Cada décima de grado cuenta”, remarcan los autores, insistiendo en que las emisiones deben reducirse drásticamente antes de 2030 si se quiere mantener una ventana de esperanza para estabilizar el clima.
A pesar del panorama alarmante, los científicos destacan algunos signos positivos, como la expansión récord de las energías solar y eólica y la caída sostenida de la deforestación en la Amazonía. Sin embargo, el mensaje central del informe es claro: el mundo sigue emitiendo más carbono del que la Tierra puede absorber.
Fuente: Nature