Los planetas gigantes que orbitan sistemas con dos estrellas siguen siendo extremadamente raros y difíciles de estudiar. Ahora, un equipo internacional de astrónomos ha logrado algo excepcional: obtener la primera imagen directa de un exoplaneta que gira alrededor de un sistema binario de estrellas.
El planeta, conocido como HD 143811(AB)b, se encuentra a unos 446 años luz de la Tierra y recuerda inevitablemente a Tatooine, el mundo ficticio de Star Wars con dos soles. Se trata de un gigante gaseoso mucho más masivo que Júpiter y con temperaturas extremas, lo que lo convierte en un objeto especialmente llamativo para la investigación científica.
Fotografiar exoplanetas ya es de por sí una tarea extremadamente difícil, pero hacerlo en un sistema con dos estrellas multiplica la complejidad. La luz combinada de ambos soles suele ocultar cualquier señal planetaria, por lo que solo en casos muy concretos es posible aislar visualmente al planeta.
En este caso, los investigadores analizaron observaciones de unas 500 estrellas utilizando el telescopio Gemini South, en Chile. Tras un largo proceso de verificación y análisis de datos, confirmaron que la señal detectada correspondía realmente a un planeta y no a un objeto de fondo o a un efecto instrumental.
HD 143811(AB)b orbita a sus dos estrellas alrededor de un centro de masas común, siguiendo una trayectoria estable que demuestra que los planetas pueden formarse y sobrevivir incluso en entornos gravitatorios complejos. Desde la superficie del planeta, el cielo estaría dominado por dos discos estelares y frecuentes variaciones de luz.
El planeta tiene aproximadamente seis veces la masa de Júpiter y una temperatura superficial cercana a los 726 grados Celsius. Completa una órbita completa alrededor de su sistema binario en unos 320 años terrestres, lo que indica que se encuentra relativamente lejos de sus estrellas.
Otro aspecto clave es su juventud. Los astrónomos estiman que el planeta se formó hace apenas 13 millones de años, mientras que el sistema estelar tiene unos 21 millones de años. Esto refuerza la idea de que, en sistemas binarios, las estrellas se forman primero y los planetas se consolidan después.
Al tratarse de uno de los pocos exoplanetas con dos soles que han sido observados de forma directa, HD 143811(AB)b se convierte en un laboratorio natural para poner a prueba los modelos de formación planetaria y entender mejor cómo nacen y evolucionan los mundos más extremos del universo.