Logotipo de Iceebook Iceebook - Noticias de Ciencia, Tecnología, Economía y más

Curiosity halla en Marte compuestos orgánicos que la geología no logra explicar del todo

La NASA reconoce que los procesos geológicos y otras fuentes no biológicas conocidas no bastan para explicar la cantidad de compuestos orgánicos detectados por el rover Curiosity en Marte, un indicio que no demuestra vida pasada, pero que impide cerrar esa posibilidad.

Autor - Aldo Venuta Rodríguez

3 min lectura

Autorretrato del rover Curiosity durante una tormenta de polvo en el cráter Gale de Marte
Autorretrato del rover Curiosity tomado el 15 de junio de 2018 mientras una tormenta de polvo reducía la luz solar y la visibilidad en el cráter Gale, en Marte. Créditos: NASA/JPL-Caltech/MSSS.

Durante años, la búsqueda de vida en Marte ha avanzado a base de pequeños indicios más que de grandes descubrimientos. Moléculas aquí, señales químicas allá. Nada definitivo, pero tampoco completamente trivial. Ahora, un nuevo análisis vuelve a poner el foco en una pregunta incómoda: ¿y si parte de esos compuestos orgánicos no se explican solo por la geología?

Un estudio liderado por investigadores de la NASA concluye que los procesos no biológicos conocidos no bastan para justificar la cantidad de moléculas orgánicas detectadas en una roca marciana por el rover Curiosity. El trabajo no afirma que haya habido vida, pero sí deja abierta esa posibilidad como hipótesis razonable.

La historia comienza con una muestra recogida en el cráter Gale, donde Curiosity explora desde 2012. En 2025, los científicos identificaron en esa roca pequeñas cantidades de decano, undecano y dodecano, cadenas de carbono más largas que cualquier compuesto orgánico detectado antes en Marte. En la Tierra, este tipo de moléculas pueden estar relacionadas con ácidos grasos, sustancias que suelen asociarse a la actividad biológica, aunque también pueden formarse por procesos puramente químicos.

El problema era distinguir su origen. Marte recibe impactos de meteoritos y sufre reacciones geológicas que también pueden generar compuestos orgánicos. Con los datos iniciales del rover no era posible saber si aquellas moléculas eran producto de la vida o de la química inerte del planeta.

Para afinar la respuesta, el nuevo estudio evaluó distintas fuentes no biológicas. Los investigadores recrearon en laboratorio la radiación que golpea la superficie marciana, aplicaron modelos matemáticos y combinaron esos resultados con las mediciones del rover. El objetivo era retroceder en el tiempo y estimar cuánta materia orgánica habría existido antes de que millones de años de radiación cósmica la degradaran.

Sus cálculos apuntan a que, hace unos 80 millones de años, la cantidad de material orgánico presente en la roca era mayor de lo que cabría esperar si solo intervinieran procesos geológicos o aportes de meteoritos. Es decir, los mecanismos “sin vida” que se conocen no parecen suficientes para explicar todo lo que había allí.

Esa conclusión no equivale a una prueba biológica. Los propios autores piden cautela. Reconocen que aún se necesitan más experimentos para comprender mejor cómo se descomponen estas moléculas bajo condiciones marcianas y cuánto tiempo pueden sobrevivir enterradas o expuestas.

Aun así, el resultado es relevante porque estrecha el margen de explicaciones. Cada vez que se descarta una causa puramente química, la posibilidad de que la biología haya jugado algún papel gana un poco de peso, aunque sea de forma indirecta.

En la práctica, este tipo de estudios refuerza la importancia de seguir explorando Marte con instrumentos más precisos y, a largo plazo, traer muestras a la Tierra para analizarlas en laboratorios completos. Solo así se podrá responder con mayor certeza.

Por ahora, Marte sigue guardando sus secretos. Pero el mensaje del estudio es claro: la química del planeta rojo es más compleja de lo que parecía, y la pregunta sobre la vida pasada aún está lejos de cerrarse.

Fuente: NASA

Continúa informándote

Astronauta usando un smartphone en la estación espacial
Espacio

NASA permitirá que astronautas usen smartphones en el espacio durante misiones de 2026

La NASA permitirá que astronautas lleven smartphones en misiones de 2026 como Crew-12 y Artemis II, integrando tecnología cotidiana en vuelos tripulados

Falcon 9 despegando con la cápsula Crew Dragon rumbo a la ISS
Espacio

Dragon, la cápsula de SpaceX que va y vuelve de la ISS

Qué es la cápsula Dragon de SpaceX, cómo viaja a la ISS, cómo se acopla y por qué su capacidad de regresar la convierte en la nave clave del transporte espacial actual

Tripulación de la misión SpaceX Crew 12 posando dentro de la nave Dragon antes del lanzamiento
Espacio

Crew-12, la nueva misión que llevará astronautas a la Estación Espacial Internacional

Crew-12 despega hacia la Estación Espacial Internacional con astronautas de NASA, Agencia Espacial Europea y Roscosmos a bordo de una cápsula de SpaceX para relevar tripulaciones y sostener la investigación en órbita

Observaciones del cometa 3I ATLAS captadas por SPHEREx en agosto y diciembre de 2025
Espacio

Nuevas fotos de 3I/Atlas muestran cómo el Sol activó al cometa y expuso su composición

Nuevas observaciones de la NASA muestran cómo el cometa 3I/Atlas liberó vapor de agua, polvo y moléculas orgánicas al calentarse durante su paso cercano al Sol

Representación de Marte con nubes de hielo y casquete polar norte vista en ultravioleta
Espacio

Detectan cómo tormentas de polvo locales en Marte pueden expulsar agua de su atmósfera

Una tormenta regional en Marte elevó vapor de agua a gran altitud y aceleró su escape al espacio, ofreciendo nuevas pistas sobre cómo el planeta perdió gran parte de sus antiguos océanos

Cerro Paranal bajo la Vía Láctea con el Very Large Telescope en la cima
Espacio

AES Andes retira el proyecto INNA tras las alertas por daños a los telescopios de Paranal

AES Andes retira el proyecto INNA cerca de Paranal tras alertas de ESO por contaminación lumínica y vibraciones que amenazaban los telescopios del desierto de Atacama