Logotipo de Iceebook Iceebook - Noticias de Ciencia, Tecnología, Economía y más

Desarrollan un método para fabricar tagatosa, un sustituto del azúcar con menos calorías

La producción de tagatosa un azúcar con menos calorías podría abaratarse mediante un proceso biotecnológico que usa bacterias para transformarla a partir de glucosa.

Autor - Aldo Venuta Rodríguez

5 min lectura

Cristales de sacarosa observados de cerca
La sacarosa mostrada en la imagen se utiliza como referencia frente a la tagatosa, un edulcorante con menos calorías y menor impacto en el azúcar en sangre. Crédito: Dietmar Rabich / CC BY-SA 4.0.

La tagatosa es un azúcar poco común que se ha buscado como alternativa a la sacarosa porque se parece en sabor y en comportamiento culinario, pero con menos calorías y un impacto menor en el azúcar en sangre. El problema práctico es que aparece en cantidades mínimas en alimentos y, por eso, suele fabricarse mediante procesos que la propia fuente describe como caros e ineficientes.

El trabajo publicado en Cell Reports Physical Science plantea una vía distinta: convertir glucosa en tagatosa dentro de bacterias diseñadas para hacerlo. La idea central es desplazar el cuello de botella de la materia prima, pasando de rutas que dependen de galactosa o lactosa a un esquema basado en glucosa, que el texto presenta como más abundante y más viable económicamente.

En términos simples, el equipo modifica Escherichia coli para que funcione como una “fábrica” cargada con enzimas que redirigen su química interna. El objetivo no es extraer tagatosa de alimentos, sino producirla mediante una cadena de conversiones: primero generar galactosa a partir de glucosa y, después, transformar esa galactosa en tagatosa con otra enzima.

El punto que sostiene la propuesta es una enzima concreta descrita como recién identificada en un moho mucilaginoso: una fosfatasa específica para galactosa-1-fosfato (Gal1Pasa). Según las fuentes, esa fosfatasa empuja el equilibrio de una ruta natural —la vía de Leloir— en sentido inverso, de modo que la maquinaria celular favorece la formación de galactosa a partir de glucosa, en lugar de consumir galactosa para alimentar el metabolismo.

Con esa primera pieza, entra la segunda: una arabinosa isomerasa que completa el salto de galactosa a tagatosa. El texto divulgativo lo resume así: la bacteria produce galactosa “internamente” desde glucosa y, a partir de ahí, puede sintetizar tagatosa y potencialmente otros azúcares raros. El artículo técnico añade que, en sus ensayos, los cultivos lograron aproximadamente 10,5 g/L de galactosa a partir de 30 g/L de glucosa (35% de rendimiento) y más de 1 g/L de tagatosa.

Aquí conviene frenar una lectura automática. El material divulgativo habla de rendimientos que “podrían alcanzar hasta el 95%” en la conversión de glucosa a tagatosa y los compara con cifras típicas de fabricación convencional. En cambio, el propio artículo científico presenta su sistema como una demostración de prueba de principio, con producción directa de tagatosa todavía baja y con necesidad explícita de optimización para mejorarla. La fuente no detalla cómo se pasa de esos títulos iniciales al escenario de rendimiento máximo, ni en qué condiciones se validaría.

Lo que sí queda claro en ambas fuentes es el perfil que hace atractiva a la tagatosa como ingrediente. Se describe como casi igual de dulce que la sacarosa (92% en soluciones al 10%), con alrededor de un 60% menos de calorías en la nota divulgativa. También se afirma que está designada como “generalmente reconocida como segura” (GRAS) por la FDA, y se atribuye su bajo impacto glucémico a que solo se absorbe parcialmente en el intestino delgado, mientras que una parte relevante se fermenta en el colon.

La fuente también introduce un ángulo menos intuitivo: el efecto en bacterias. A diferencia de la sacarosa, que alimenta microorganismos asociados a caries, la tagatosa “parece” reducir el crecimiento de algunas de esas bacterias y se menciona evidencia de efectos probióticos para entornos intestinales y orales. Esa formulación es importante porque no equivale a una promesa clínica completa: el texto no precisa qué estudios, en qué poblaciones, con qué dosis ni con qué resultados comparativos más allá de señalar aumentos bajos de glucosa plasmática e insulina tras la ingesta.

El artículo técnico añade un nivel de detalle sobre por qué la enzima clave funciona como funciona. Describe análisis computacionales para explicar su selectividad: redes de enlaces de hidrógeno que permitirían discriminar de forma estricta entre sustratos muy parecidos. Ese apartado, sin embargo, no cambia el hecho central: el sistema propuesto aún no se presenta como producción optimizada de tagatosa, sino como un marco para escalar una ruta basada en glucosa sin depender de galactosa derivada de lactosa.

El riesgo de simplificación está en vender el resultado como “ya existe un azúcar nuevo listo para reemplazar al de mesa”. Las fuentes no sostienen eso. Lo que sostienen es que se ha construido un proceso de célula completa en E. coli para convertir glucosa en tagatosa mediante una inversión de la vía de Leloir, que se identificó una fosfatasa muy específica y que el montaje inicial ya produce galactosa y tagatosa, aunque con necesidad de mejorar rendimiento y escala.

El trabajo acota mejor un problema industrial clásico: la escasez natural de un edulcorante atractivo y el coste de fabricarlo. También desplaza el debate hacia otro sitio: ya no se trata solo de “si la tagatosa es interesante”, sino de si esta vía biosintética puede optimizarse lo suficiente como para volverla competitiva sin depender de materias primas menos convenientes. La fuente deja establecido el mecanismo propuesto y su prueba de principio, y deja abierto —sin cuantificar— qué tan lejos puede llegar esa optimización en condiciones reales de producción.

Fuente: Cell Press

Continúa informándote

Hormiga fósil Ctenobethylus goepperti preservada en ámbar visible en el interior de la piedra
Ciencia

Descubren una hormiga fosilizada de hace 40 millones de años en el ámbar de Goethe

Una hormiga fosilizada de hace 40 millones de años fue identificada en piezas de ámbar que pertenecieron a Johann Wolfgang von Goethe gracias a escaneos de alta precisión

Montículo de residuos mineros junto a viviendas en Witwatersrand
Ciencia

Cómo el uranio de la minería termina en el cuerpo de los niños que viven cerca de minas de oro

Un estudio en Sudáfrica detecta uranio en el cabello de niños que viven junto a relaves mineros y muestra cómo el polvo de antiguas minas de oro llega al aire, al suelo y al cuerpo humano.

Quitón de aguas profundas Ferreiraella populi recién descubierto
Ciencia

Una especie abisal recibe nombre científico tras miles de sugerencias en redes sociales

Una especie descubierta a 5.500 metros fue bautizada con ayuda de internet tras miles de propuestas, en un experimento que mezcla ciencia, redes y taxonomía

Mandíbula fósil parcial de Paranthropus comparada con mandíbulas de otros homínidos tempranos
Ciencia

Un fósil de Paranthropus de 2,6 millones de años reescribe la historia de los primeros homínidos

El descubrimiento de una mandíbula en Etiopía prueba que el Paranthropus se extendía más al norte de lo que se creía y era más adaptable que nuestro género Homo

Cocodrilo de agua salada descansando en una playa junto a la desembocadura de un río
Ciencia

Estudio genético confirma que los cocodrilos cruzaron 3.000 km a través del Océano Índico

Un estudio genético confirma que los cocodrilos que vivían en Seychelles recorrieron más de 3.000 kilómetros por mar, demostrando su increíble capacidad de dispersión

Reconstrucción artística de dinosaurios terópodos y saurópodos en un paisaje jurásico con coníferas y helechos
Ciencia

Los dinosaurios bebés fueron una presa habitual en el Jurásico tardío, según un estudio fósil

Un estudio reconstruye la red alimentaria del Jurásico tardío y revela que las crías de saurópodos eran la principal fuente de alimento para grandes depredadores