Ciencia · Publicado

Descubren cómo perdieron los dinosaurios su larga cola para convertirse en aves

Un fósil recién descubierto revela que la cola de las aves primero se acortó y solo después se fusionó, una pieza clave en su camino hacia el vuelo.

Aldo Venuta Rodríguez
Aldo Venuta Rodríguez Redacción · 3 min lectura
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Reconstrucción artística del ave jurásica Zhengheornis buyu
Recreación en vida de Zhengheornis buyu, un ave jurásica de la fauna de Zhenghe. Créditos: Chung-Tat Cheung.

Cuando pensamos en cómo los dinosaurios se convirtieron en aves, casi siempre miramos a las alas y las plumas. Pero hubo otra transformación igual de decisiva y mucho menos famosa que ocurría al otro extremo del cuerpo, en la cola.

Las aves de hoy no tienen la larga cola de reptil de sus antepasados, sino una corta y compacta, rematada en un hueso especial. Reconstruir cómo se llegó a esa cola tan particular era un rompecabezas, y un fósil recién descubierto acaba de aportar una pieza importante para resolverlo.

El hallazgo, publicado en la revista Nature, describe a Zhengheornis buyu, una nueva especie de dinosaurio con rasgos de ave que vivió en lo que hoy es Asia a finales del Jurásico, casi al mismo tiempo que el célebre Archaeopteryx habitaba Europa. Y su cola guardaba la respuesta a una vieja pregunta.

Primero se acortó, después se fusionó

La duda que traía de cabeza a los paleontólogos era el orden de los acontecimientos. En el paso de la cola larga de dinosaurio a la corta de ave pasaron dos cosas, las vértebras se hicieron más cortas y además las de la punta se soldaron entre sí. Pero no se sabía cuál de las dos ocurrió antes.

El fósil de Zhengheornis buyu lo aclara. Su cola tenía menos vértebras y más cortas que las de un dinosaurio, pero todavía sin fusionar, lo que indica que el primer paso fue el acortamiento, y que la soldadura de los huesos llegó después, en especies más avanzadas. Un orden que parece un detalle técnico, pero que reordena una parte de la historia del vuelo.

Y no es un cambio menor, porque esa cola remodelada fue clave para volar de verdad. La punta fusionada que acabarían teniendo las aves, llamada pigóstilo, desplaza el centro de gravedad del cuerpo hacia delante y sirve de anclaje a las plumas timoneras, esas con las que un ave se dirige y maniobra en pleno vuelo. Sin ese rediseño de la cola, el vuelo ágil de los pájaros modernos no habría sido posible.

Como referencia, el famoso Archaeopteryx, ese icono a medio camino entre dinosaurio y ave, todavía arrastraba una larga cola de reptil con más de veinte vértebras. Frente a él, estos parientes asiáticos muestran que la transformación hacia la cola moderna ya estaba en marcha, y que el gran salto evolutivo hacia las aves fue un mosaico de cambios que no ocurrieron todos a la vez.

Temas: Fósiles

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