Las autoridades iraníes ejecutaron al menos a 1.639 personas en 2025, según un informe conjunto de Iran Human Rights, con sede en Noruega, y Together Against the Death Penalty, con sede en París. La cifra supone un aumento del 68 % respecto a las 975 ejecuciones registradas en 2024.
Las organizaciones advierten de que ese número representa un mínimo, ya que muchas ejecuciones no son comunicadas por medios oficiales y solo se incluyen cuando pueden confirmarse con fuentes independientes. El informe señala que se trata de la cifra más alta desde que Iran Human Rights comenzó su seguimiento en 2008 y la más elevada desde 1989.
El balance incluye al menos 48 mujeres ejecutadas, la cifra más alta registrada por estas organizaciones en más de dos décadas. En 2024 habían contabilizado 31. Casi todos los ahorcamientos se llevaron a cabo dentro de prisiones, aunque las ejecuciones públicas aumentaron hasta 11 durante 2025.
Las ONG advierten de más condenas tras las protestas
El informe también alerta del riesgo para cientos de manifestantes detenidos tras las protestas de enero de 2026. Según los grupos de derechos humanos, varios de ellos enfrentan cargos que podrían derivar en condenas de muerte.
Iran Human Rights sostiene que al menos 26 personas detenidas en relación con esas protestas ya han recibido sentencias de muerte, mientras que varios cientos más podrían estar expuestas a acusaciones capitales. Las organizaciones señalan que la pena de muerte puede usarse como herramienta de represión en un contexto de crisis política y conflicto.
Incluso durante la guerra, el informe atribuye a Irán ejecuciones relacionadas con las protestas de enero, con acusaciones de pertenencia a grupos opositores o espionaje. Los autores piden que la moratoria de la pena de muerte y la liberación de presos políticos formen parte de cualquier negociación internacional con Teherán.
La recopilación de datos se ha visto dificultada por apagones de internet durante las protestas y la guerra. Iran Human Rights afirma que existen más de 500 posibles casos adicionales que no fueron incluidos por falta de confirmación suficiente.
Drogas, mujeres ejecutadas y cifras incompletas
Casi la mitad de las personas ejecutadas en 2025 habían sido condenadas por delitos relacionados con drogas, según el informe. Las ONG también destacan el aumento de mujeres ejecutadas. De las 48 contabilizadas, 21 habían sido condenadas por matar a sus maridos o prometidos.
Grupos como Amnistía Internacional sitúan a Irán como el país con más ejecuciones per cápita y como el mayor ejecutor conocido después de China, país del que no existen datos fiables. Esa falta de transparencia impide comparar cifras globales con precisión.
Las organizaciones sostienen que la magnitud de las ejecuciones, junto con la falta de información oficial completa, dificulta conocer el alcance real del uso de la pena capital en Irán. Por eso insisten en que el total de 1.639 casos debe leerse como una base mínima, no como una cifra definitiva.