El brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius ha pasado de ser una alerta sanitaria localizada a convertirse en una investigación internacional. La Organización Mundial de la Salud informó de cinco casos confirmados entre personas relacionadas con el barco, mientras distintos países rastrean pasajeros, tripulantes y contactos que pudieron haber estado expuestos durante el viaje o en vuelos posteriores.
El riesgo para la población general sigue considerándose bajo, pero las cifras explican por qué el caso preocupa a las autoridades. No se trata solo de los pasajeros que aún permanecen bajo vigilancia. También hay personas que desembarcaron antes de que el brote se entendiera por completo, vuelos con contactos potenciales y casos confirmados fuera del barco.
Cinco casos confirmados y tres fallecidos
Hasta el último balance citado por la OMS, se han identificado cinco casos confirmados de hantavirus relacionados con el MV Hondius. Tres personas han fallecido desde el 11 de abril y otras permanecen enfermas o bajo investigación. El brote fue notificado formalmente a la OMS el 2 de mayo.
El primer fallecido fue un hombre neerlandés de 70 años que enfermó a bordo el 6 de abril con fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea. El 11 de abril desarrolló dificultad respiratoria y murió ese mismo día. No se le realizaron pruebas microbiológicas en ese momento, por lo que su caso quedó ligado al brote por la investigación posterior.
Su esposa, de 69 años, desembarcó en Santa Elena el 24 de abril con problemas digestivos. Después viajó a Johannesburgo, donde su estado empeoró antes de poder regresar a Países Bajos. Falleció el 26 de abril en un hospital cercano y el 4 de mayo las pruebas moleculares confirmaron que tenía hantavirus. La tercera víctima fue una mujer alemana que presentó fiebre y síntomas de neumonía el 28 de abril y murió el 2 de mayo a bordo del barco. Su causa oficial de muerte aún se investiga como posible caso vinculado al brote.
Cuántas personas pudieron estar expuestas
En el MV Hondius viajaban 147 personas, según la OMS. Eran 88 pasajeros y 59 miembros de la tripulación, de 23 nacionalidades distintas. Entre ellos había 17 estadounidenses.
La investigación no se limita al crucero. Las autoridades están completando el rastreo de 82 pasajeros y seis tripulantes de un vuelo de Airlink del 25 de abril entre Santa Elena y Johannesburgo, en el que viajó la mujer neerlandesa antes de fallecer. También se revisan contactos de un segundo vuelo de KLM en el que llegó a embarcar brevemente en Johannesburgo, aunque abandonó el avión antes del despegue porque se encontraba demasiado enferma para volar.
Varios países han activado seguimientos propios. Reino Unido notificó dos ciudadanos británicos positivos y un caso sospechoso adicional de una persona que desembarcó en Tristán de Acuña. Suiza rastrea contactos de un pasajero tratado en el Hospital Universitario de Zúrich, mientras Estados Unidos mantiene vigilancia sobre viajeros en estados como Georgia, Arizona, California, Texas y Virginia. Hasta ahora, los viajeros estadounidenses mencionados no han presentado síntomas.
El barco se dirige a Canarias
El MV Hondius salió de Cabo Verde el miércoles por la tarde y navega hacia las Islas Canarias, un trayecto estimado de entre tres y cuatro días. La OMS considera que el puerto de Tenerife reúne las condiciones adecuadas para un desembarco seguro.
España realizará una investigación epidemiológica completa y desinfectará el barco tras su llegada. Los 14 pasajeros españoles serán trasladados a un hospital militar después de ser examinados. El resto de viajeros que permanezcan en el país serán repatriados, según la información comunicada por las autoridades españolas.
La cepa identificada y el posible origen
La OMS confirmó, tras secuenciar muestras de algunos infectados, que los casos corresponden a la cepa Andes del hantavirus. Este dato es importante porque se considera el único tipo de hantavirus conocido con cierta capacidad de transmisión limitada entre personas.
Aun así, no se comporta como una gripe ni como la covid. La transmisión entre humanos es poco frecuente y suele estar asociada a contacto estrecho y prolongado. La hipótesis principal de la OMS apunta a que la pareja neerlandesa, y posiblemente otras personas, pudieron infectarse antes de embarcar el 1 de abril, quizá durante actividades en Argentina, donde el hantavirus es endémico. El origen exacto sigue bajo investigación.
Cuándo aparecieron los síntomas
El primer pasajero habría desarrollado síntomas el 6 de abril. La última persona identificada con inicio de síntomas enfermó el 28 de abril. Ese intervalo complica la reconstrucción del brote, porque el hantavirus puede tener un periodo de incubación amplio.
La OMS señala que los síntomas pueden aparecer desde una semana después de la exposición y hasta ocho semanas más tarde. Por precaución, recomienda que pasajeros y tripulación permanezcan atentos durante 45 días. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades considera contactos estrechos a todas las personas a bordo, por el entorno cerrado del barco y las actividades compartidas.
Por qué el seguimiento será largo
El hantavirus es raro, pero puede ser grave. En América puede provocar síndrome pulmonar por hantavirus, una complicación que afecta a los pulmones y puede avanzar con rapidez. Según los CDC, alrededor del 38 % de las personas que desarrollan síntomas respiratorios pueden morir.
No existe una vacuna ni un tratamiento específico contra la infección. La supervivencia depende en gran parte de detectar rápido el empeoramiento, derivar al paciente a un centro con UCI y aplicar atención de soporte. Por eso las autoridades insisten en la vigilancia, el aislamiento cuando sea necesario y el rastreo de contactos, aunque el riesgo para la población general siga siendo bajo.
El caso del MV Hondius deja una lección clara. En un brote a bordo de un barco, las cifras no solo cuentan enfermos y fallecidos. También muestran la dificultad de reconstruir movimientos, contactos, vuelos y escalas cuando una enfermedad rara se detecta tarde y sus síntomas pueden aparecer semanas después.