El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó en un mensaje retransmitido que existen “crecientes señales” de que el ayatolá “ya no está”, tras la destrucción del complejo residencial en el corazón de la capital iraní.
Fuentes israelíes hablan de hallazgo del cuerpo
Según altos funcionarios israelíes citados por Reuters y medios locales, el cadáver de Jamenei habría sido encontrado entre los restos del ataque. Israel sostiene que la operación tenía como objetivo a unos 30 líderes del régimen y mandos de la Guardia Revolucionaria.
La ofensiva comenzó a primera hora del sábado y afectó a 24 de las 31 provincias iraníes, según datos confirmados por la Media Luna Roja. El organismo reportó más de 200 muertos y más de 700 heridos.
Irán no confirma el fallecimiento
Desde Teherán, la versión es distinta. Un portavoz del Gobierno iraní declaró a la BBC que no está en condiciones de confirmar si el líder supremo sigue con vida. La agencia oficial Tasnim aseguró, citando a una “fuente informada”, que Jamenei estaría al mando de las operaciones defensivas, aunque no ha sido visto públicamente.
La falta de confirmación oficial mantiene el escenario abierto mientras continúan los ataques y las represalias.
Escalada regional en curso
Como respuesta a los bombardeos, Irán lanzó misiles contra Israel y contra bases militares estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. En una carta enviada a Naciones Unidas, el Gobierno iraní justificó sus acciones como ejercicio del derecho a la defensa propia.
Paralelamente, el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial— fue cerrado por Irán, elevando el riesgo energético global.
Un punto de inflexión
Ali Jamenei, de 86 años, gobernaba Irán desde 1989 y era la máxima autoridad política, militar y religiosa del país. Su eventual muerte supondría el mayor golpe institucional para la República Islámica desde la revolución de 1979.
De confirmarse oficialmente el fallecimiento, el escenario podría abrir una fase de transición interna o una escalada aún mayor en la región. Por ahora, la información sigue en desarrollo y las versiones oficiales no coinciden plenamente.