Casi una década de observaciones satelitales ha permitido a un equipo de investigadores analizar cómo cambian de velocidad los glaciares del planeta a medida que avanzan las estaciones. El resultado: muchos glaciares se aceleran a comienzos del año y se frenan meses después, un patrón que podría amplificarse a medida que las temperaturas sigan aumentando.
El estudio se basa en más de 36 millones de pares de imágenes captadas por satélites de la NASA entre 2014 y 2022. Con este volumen de datos, los científicos pudieron medir la velocidad del hielo en todos los glaciares terrestres de más de cinco kilómetros cuadrados, un mapa global sin precedentes.
Los investigadores observaron que los glaciares situados en regiones donde las temperaturas superan el punto de congelación muestran los cambios de velocidad más intensos. Al inicio del año, el aumento del deshielo superficial hace que crezca la presión del agua bajo el hielo, reduciendo la fricción y acelerando el flujo glaciar. Meses después, cuando el sistema subglacial se estabiliza, el movimiento del hielo vuelve a disminuir.
Este comportamiento estacional no es nuevo, pero hasta ahora no se había cuantificado de forma global. El estudio muestra que estos ciclos no solo dependen del clima exterior, sino también de la forma del glaciar, su espesor y las características del terreno que lo sostiene.
Otro de los hallazgos es que los glaciares con variaciones estacionales muy marcadas suelen mostrar también fluctuaciones año a año, aunque de manera más leve. Esto no implica que todos sufran pérdidas aceleradas, pero sí sugiere que ciertos glaciares podrían ser más sensibles a cambios repentinos de temperatura.
Para los expertos, estas oscilaciones son una ventana para entender cómo podría evolucionar el hielo en un mundo más cálido. Si las temporadas de deshielo se alargan o intensifican, es probable que los glaciares aceleren su flujo durante más tiempo, facilitando su adelgazamiento y la pérdida de masa.
El estudio también destaca el valor de la ciencia abierta. Los autores subrayan que todos los datos utilizados son públicos gracias a las políticas de la NASA, permitiendo que cualquier persona con un ordenador pueda reproducir los análisis y contrastar los resultados.
Aunque la investigación no predice directamente la desaparición de glaciares concretos, sí ofrece una herramienta global para identificar qué zonas del planeta podrían ser más vulnerables a la pérdida de hielo en las próximas décadas.
Resumen
- Los satélites muestran que muchos glaciares aceleran su movimiento a inicios de año y se frenan meses después.
- Las variaciones estacionales son mayores en regiones donde las temperaturas superan los 0 ºC.
- El deshielo superficial aumenta la presión del agua bajo el glaciar y reduce la fricción, acelerando su flujo.
- Los glaciares con cambios estacionales más intensos suelen ser más sensibles a variaciones climáticas a largo plazo.
Fuente: Science