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Por qué el cometa interestelar 3I/ATLAS se ha vuelto verde al acercarse a la Tierra

El cambio de color del cometa interestelar 3I/ATLAS al volverse verde no es un misterio: la radiación solar activa la liberación de moléculas de carbono en su coma

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El cometa 3I/ATLAS mostrando un brillo verdoso característico en una imagen astronómica captada en 2025; fotografía científica
Brillo verdoso del cometa interestelar 3I/ATLAS registrado por Gemini Norte el 26 de noviembre de 2025. Créditos: International Gemini Observatory / NOIRLab.

El cometa interestelar 3I/ATLAS vuelve a captar la atención de astrónomos y aficionados tras mostrar un cambio visual muy llamativo: su color, antes más rojizo, ahora aparece claramente verde conforme se acerca a la Tierra. Este fenómeno, observado por telescopios terrestres y grandes observatorios como Gemini, no es una rareza inexplicable ni una señal de algo extraño. Al contrario, tiene una explicación sencilla basada en la química y en la forma en que los cometas reaccionan al calor del Sol.

3I/ATLAS es especial por su origen. No nació en nuestro sistema solar, sino que proviene del espacio interestelar, lo que lo convierte en apenas el tercer objeto de este tipo jamás detectado. Esa condición lo hace especialmente valioso para la ciencia, ya que actúa como una cápsula del tiempo que conserva materiales formados alrededor de otras estrellas, hace miles de millones de años.

El papel del Sol en el cambio de color

El principal responsable del cambio de color de 3I/ATLAS es el Sol. A medida que el cometa se acerca a nuestra estrella, su superficie se calienta de forma progresiva. Este calentamiento provoca la sublimación de los hielos, es decir, el paso directo de sólido a gas sin convertirse antes en líquido. Durante este proceso, el núcleo del cometa libera gases y polvo que forman la llamada coma, una especie de nube brillante que rodea al núcleo.

Entre los gases liberados destaca el carbono diatómico, conocido como C2. Esta molécula está formada por dos átomos de carbono y tiene una característica muy concreta: cuando es excitada por la luz solar, emite luz en longitudes de onda verdes. Es esa emisión la que da a la coma del cometa su tono verdoso tan llamativo.

Este comportamiento no es exclusivo de 3I/ATLAS. Muchos cometas del sistema solar adoptan también un color verde cuando se activan cerca del Sol. Lo que resulta interesante en este caso es que el cometa se veía más rojizo meses atrás, cuando aún estaba más lejos y menos afectado por la radiación solar. El cambio de color indica que ahora se están liberando nuevos compuestos que antes permanecían atrapados en capas más profundas del núcleo.

Qué nos dice el color verde sobre su composición

El hecho de que 3I/ATLAS se vuelva verde no es solo un detalle visual. Para los científicos, es una pista importante sobre su composición interna y su historia. Al calentarse, el cometa no libera todos sus materiales a la vez. Primero salen los compuestos más volátiles y, conforme el calor penetra en el interior, comienzan a activarse capas que llevaban intactas millones o incluso miles de millones de años.

El carbono diatómico es una molécula muy reactiva y no suele sobrevivir mucho tiempo en el espacio sin descomponerse. Su presencia indica que está siendo producida de forma continua a partir de otras sustancias más complejas que se rompen al recibir energía del Sol. Esto sugiere que el interior de 3I/ATLAS contiene una mezcla rica de compuestos carbonados, algo coherente con lo que se espera de un cometa antiguo formado alrededor de otra estrella.

Además, los astrónomos no descartan que el cometa siga dando sorpresas. Muchos cometas muestran una respuesta retardada al calor solar: aunque ya hayan pasado por su punto más cercano al Sol, pueden experimentar aumentos de actividad días o semanas después. Esto podría traducirse en cambios de brillo, nuevas expulsiones de material o incluso variaciones en su aspecto.

El próximo 19 de diciembre, 3I/ATLAS alcanzará su máxima cercanía a la Tierra, a una distancia segura de unos 270 millones de kilómetros. Aunque no será visible a simple vista, seguirá siendo un objetivo prioritario para telescopios de todo el mundo. Cada observación aporta datos valiosos sobre cómo son los materiales que existen más allá de nuestro sistema solar y cómo se comportan cuando visitan nuestro vecindario cósmico.

Lejos de ser un misterio inquietante, el color verde de 3I/ATLAS es una señal clara de que la física y la química funcionan igual en todo el universo, incluso en objetos que han viajado durante eones desde otros sistemas estelares hasta el nuestro.

Preguntas frecuentes

Qué provoca el color verde observado en el cometa

La emisión verdosa surge del carbono diatómico liberado al calentarse el cometa y excitado por la luz del Sol.

Por qué 3I ATLAS cambia de color al acercarse al Sol

El aumento de temperatura sublima hielos profundos que liberan nuevos compuestos capaces de emitir luz verde.

Qué revela el color verde sobre la composición del cometa

Indica la presencia de compuestos carbonados antiguos que se descomponen y generan C2 al recibir energía solar.

Qué interés científico tiene este cambio de color

Permite estudiar materiales formados alrededor de otra estrella y entender cómo responden al calor solar.

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