SpaceX fija marzo para la primera prueba del Starship V3 mejorado
SpaceX planea lanzar en marzo la primera prueba del Starship V3 una versión más grande y potente del cohete pensada para satélites Starlink de nueva generación y misiones a la Luna.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
4 min lectura
SpaceX ha fijado mediados de marzo como nueva fecha objetivo para la primera prueba de vuelo del Starship V3, la versión más grande y potente de su cohete superpesado. El anuncio, realizado por Elon Musk en su red social X, llega tras varios meses de retrasos y después de que la etapa de refuerzo sufriera una explosión durante pruebas en tierra a finales del año pasado. La compañía intenta ahora retomar el calendario con un vehículo clave para su negocio de satélites y para los planes lunares de la NASA.
El Starship no es un cohete experimental más dentro del catálogo de SpaceX. Es la pieza central de casi toda su estrategia espacial. Con él la empresa quiere lanzar grandes cargas comerciales, desplegar de forma masiva su red Starlink y, a medio plazo, transportar astronautas y suministros más allá de la órbita terrestre. Cada nueva versión busca aumentar capacidad, potencia y reutilización para reducir costes por lanzamiento.
La tercera iteración introduce cambios importantes. El V3 es más grande, puede levantar más masa y está diseñado para transportar satélites de nueva generación que son más pesados y voluminosos que los actuales. Estos satélites prometen mayores velocidades y más capacidad de datos, pero obligan a contar con un lanzador mucho más potente. Sin Starship, el despliegue de esa nueva constelación sería más lento y caro.
Además, esta versión es la primera concebida para acoplarse con otras naves en órbita. Esa capacidad de repostaje y ensamblaje orbital es esencial para misiones a la Luna o Marte, donde una sola etapa no basta. En términos prácticos, significa que Starship no solo sirve para subir carga, sino para construir infraestructuras espaciales más complejas fuera de la Tierra.
El camino hasta aquí ha sido accidentado. SpaceX logró hitos relevantes con la versión anterior, como alcanzar la órbita y recuperar etapas de refuerzo, pero también acumuló fallos llamativos. Explosiones en tierra y durante vuelos de prueba obligaron a rediseñar componentes y a revisar procedimientos. La empresa asume estos contratiempos como parte de su filosofía de desarrollo rápido, donde probar al límite es una forma de aprender más deprisa.
El retraso más reciente se produjo en noviembre, cuando la etapa de refuerzo explotó durante pruebas de presión, dañando parte del vehículo. Desde entonces la compañía ha estado reconstruyendo hardware y ajustando sistemas antes de volver a intentar un lanzamiento. Fijar marzo como objetivo indica que el programa vuelve a moverse, pero también que cada prueba sigue siendo un riesgo técnico considerable.
El contexto también es político y estratégico. Starship es un elemento clave del plan de la NASA para regresar astronautas estadounidenses a la superficie lunar. Si el cohete no alcanza una madurez operativa pronto, ese calendario se complica. Para SpaceX, cumplir plazos no solo significa mantener su liderazgo comercial, sino sostener contratos públicos multimillonarios.
Mientras tanto, la competencia aprieta. Blue Origin ha comenzado a volar su cohete New Glenn y trabaja en versiones más grandes para disputar el segmento de cargas pesadas. Aunque Starship sigue siendo el vehículo más ambicioso sobre el papel, el monopolio de SpaceX en lanzamientos de gran capacidad ya no está garantizado. La carrera por dominar el acceso al espacio se está volviendo más disputada.
El vuelo de marzo será, por tanto, algo más que otra prueba. Será una señal de si Starship puede pasar de prototipo espectacular a herramienta fiable. Si despega, cumple la misión y regresa con éxito, SpaceX consolidará su ventaja tecnológica. Si falla, dará margen a sus rivales. En la nueva economía espacial, cada lanzamiento cuenta tanto como el cohete mismo.
Continúa informándote
Cómo funciona por dentro una estación espacial: energía, agua y oxígeno reciclados
Las estaciones espaciales sobreviven reciclando casi todo: energía solar, agua reutilizada y oxígeno regenerado. Así funcionan los sistemas que mantienen con vida a los astronautas
Qué busca el programa Artemis en la Luna y por qué es clave para la economía espacial
Qué busca el programa Artemis en la Luna, desde recursos locales y presencia humana permanente hasta su papel clave en el desarrollo de la futura economía espacial
Por qué volver a la Luna es más complicado que llegar por primera vez
Regresar a la Luna implica retos técnicos, políticos y científicos distintos a los de la era Apolo, con misiones más complejas y objetivos mucho más ambiciosos
El origen del agua en las lunas de Júpiter quedó fijado desde su formación, según un estudio
Un estudio científico concluye que la diferencia de agua entre Ío y Europa se estableció durante su formación alrededor de Júpiter, y no por procesos evolutivos posteriores
Detectan un agujero negro supermasivo con un crecimiento fuera de lo previsto
Astrónomos han identificado un agujero negro supermasivo que crece mucho más rápido de lo previsto y emite rayos X y radio, desafiando los modelos teóricos
El clima polar en Júpiter y Saturno revela pistas sobre su interior
Un estudio del MIT explica por qué los vórtices polares de Júpiter y Saturno son tan distintos y apunta a que la clave estaría en la estructura de sus capas internas