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Centros de datos de inteligencia artificial en plataformas eólicas marinas con baterías

La creciente demanda energética de la inteligencia artificial está impulsando nuevas soluciones. Una de las más recientes propone instalar centros de datos directamente en plataformas eólicas flotantes en alta mar.

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Aerogeneradores marinos flotantes en un parque eólico offshore
Concepto de aerogeneradores flotantes utilizados como plataforma para centros de datos de inteligencia artificial alimentados con energía eólica marina. Crédito: Aikido Technologies.

El rápido crecimiento de la inteligencia artificial está provocando una expansión acelerada de la infraestructura digital. Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA requieren enormes cantidades de electricidad, sistemas de refrigeración avanzados y grandes extensiones de terreno, tres recursos cada vez más difíciles de asegurar cerca de los grandes centros urbanos.

Ante estas limitaciones, algunas empresas tecnológicas y startups están explorando nuevas formas de integrar directamente la generación de energía con la infraestructura informática. Una de estas propuestas plantea ubicar centros de datos de alto rendimiento dentro de plataformas eólicas marinas flotantes, combinando producción energética, almacenamiento en baterías y computación en una misma instalación.

La empresa Aikido Technologies ha presentado un concepto denominado AO60DC, diseñado para alojar entre 10 y 12 megavatios de capacidad de procesamiento para inteligencia artificial. Esta potencia computacional se integraría en una plataforma que también incluye una turbina eólica marina de hasta 18 megavatios y un sistema de almacenamiento energético mediante baterías.

En términos simples, los megavatios asociados a la computación representan la cantidad de energía necesaria para operar los servidores y aceleradores especializados que ejecutan modelos de inteligencia artificial. En los centros de datos modernos, esta demanda energética se ha convertido en uno de los principales factores que limitan la expansión de la infraestructura digital.

La idea central del proyecto consiste en ubicar estos centros de datos directamente en el mar, cerca de parques eólicos flotantes. En ese entorno, la generación eléctrica renovable podría alimentar la carga informática durante gran parte del tiempo, mientras que la conexión a la red terrestre serviría como respaldo en determinadas épocas del año.

El océano también ofrece otra ventaja importante: la refrigeración. Los centros de datos generan grandes cantidades de calor, lo que obliga a instalar complejos sistemas de enfriamiento. En el diseño propuesto, el agua marina actuaría como disipador térmico natural, transfiriendo el calor desde el casco de acero de la plataforma hacia el entorno marino.

Según el diseño conceptual, la plataforma podría alcanzar un índice de eficiencia energética inferior a 1,08 en el indicador PUE. Este parámetro mide cuánta energía adicional necesita un centro de datos para refrigeración, infraestructura y otros sistemas auxiliares. Cuanto más cercano está el valor a 1, más eficiente es la instalación.

El proyecto aún se encuentra en una fase temprana. Aikido Technologies ha sido incorporada al programa NVIDIA Inception, una iniciativa que agrupa startups con potencial en el sector de la inteligencia artificial. La empresa prevé presentar su propuesta tecnológica en la conferencia GTC 2026 organizada por NVIDIA.

Paralelamente, la compañía trabaja en una demostración tecnológica en Noruega. La instalación piloto prevista para el Marin Energy Test Centre tendría una capacidad aproximada de 15 megavatios y serviría para evaluar el funcionamiento del sistema en condiciones reales.

Los planes comerciales todavía se sitúan en el horizonte. El primer proyecto operativo se plantea para el Reino Unido con una posible entrada en funcionamiento en 2028, aunque actualmente se encuentra en fase de ingeniería y negociaciones técnicas.

Este tipo de infraestructura responde a un problema creciente: la dificultad de encontrar terrenos, agua y capacidad eléctrica suficientes para nuevos centros de datos a gran escala. En contraste, el entorno marino ofrece espacio, acceso directo a energía renovable y condiciones favorables para la refrigeración.

Si estas plataformas logran superar los desafíos técnicos y económicos, podrían abrir una nueva etapa en la infraestructura digital. La inteligencia artificial, que depende cada vez más de energía y capacidad de cómputo, podría comenzar a desarrollarse directamente en el lugar donde se produce la electricidad.

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