El sismo se sintió lo suficiente como para poner a prueba, otra vez, los protocolos de emergencia en varias regiones del país. Este domingo se registró un temblor de magnitud 5.7 con epicentro al noreste de Puerto Escondido, en Oaxaca, que activó la alerta sísmica en la Ciudad de México y movilizó a autoridades estatales y federales. Hasta los cortes oficiales difundidos durante la tarde, el balance fue de saldo blanco, sin víctimas ni daños de consideración.
Los reportes coinciden en la ubicación general del epicentro, aunque varían en algunos detalles preliminares de distancia y horario. En la capital, el movimiento se percibió de forma ligera en algunas zonas, pero bastó para que sonaran los altavoces y se pusieran en marcha los recorridos de verificación. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó que se activaron los servicios de emergencia y que no había afectaciones reportadas.
La Coordinación Nacional de Protección Civil, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, señaló que hasta las 16:11 horas no se registraban daños ni afectaciones asociados al evento. En ese mismo balance incluyó reportes de distintas entidades: en Oaxaca se describió una percepción fuerte en Puerto Escondido y otras regiones del estado, con activación inmediata de protocolos; en Ciudad de México y Estado de México se habló de percepción ligera, sin novedades tras las revisiones.
El temblor también tuvo eco en Guerrero por la cercanía con la franja costera. La gobernadora Evelyn Salgado indicó que se activaron protocolos en 15 municipios de la región Costa Chica y que se mantuvieron recorridos para descartar daños. En Oaxaca, el gobernador Salomón Jara informó que se desplegaron acciones de Protección Civil para revisar las ocho regiones del estado y mantener un monitoreo continuo.
Otros estados activaron revisiones preventivas aunque el sismo no se sintiera con claridad. En Puebla se reportaron inspecciones en unidades habitacionales, hospitales y edificios públicos, con saldo blanco hasta el momento. En Colima, la autoridad estatal indicó que no hubo afectaciones y que se descartó la posibilidad de tsunami. Este punto fue reforzado por el Centro de Alerta de Tsunamis de la Secretaría de Marina, que emitió boletines informativos señalando que no se esperaban variaciones del nivel del mar por la localización del epicentro.
En la Ciudad de México, además de las evacuaciones puntuales y la activación de protocolos, se revisó la red de movilidad. Metro, Metrobús y Trolebús continuaron operando con normalidad, y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aplicó su protocolo de Protección Civil sin registrar afectaciones.
El episodio ocurre en un contexto de actividad sísmica constante en el sur del país. El Servicio Sismológico Nacional ha contabilizado miles de réplicas tras el sismo de magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero en San Marcos, Guerrero, un recordatorio de que la región sigue en movimiento y de que la preparación no puede depender de un solo evento.
El temblor de este domingo no dejó daños, pero sí dejó una señal clara: la reacción institucional y ciudadana sigue siendo crucial incluso ante sismos moderados. En un país donde el suelo se mueve con frecuencia, la diferencia entre un susto y una tragedia suele depender de lo que ocurre en los minutos posteriores.
Fuente: Gob MX