OpenAI y Anthropic están buscando cómo blindarse ante la ola de demandas por usar material con derechos de autor para entrenar sus modelos de IA. El Financial Times reporta que ambas compañías están mirando hacia seguros especializados y fondos de inversión para hacer frente a compensaciones que podrían llegar a cifras millonarias.
Según el medio británico, OpenAI habría fichado a la aseguradora Aon para armar una póliza de hasta 300 millones de dólares contra riesgos ligados a la IA. Pero hay un problema: fuentes del informe apuntan que la cifra real podría quedar muy por debajo. Y que, aun así, no sería suficiente para cubrir todas las demandas que tienen encima.
El problema de fondo es que las aseguradoras no están listas para esto. Kevin Kalinich, que maneja los riesgos cibernéticos en Aon, lo reconoció al Financial Times: el sector simplemente no tiene capacidad para cubrir algo tan volátil como la IA generativa.
Por eso OpenAI está barajando lo que llaman "autoseguro". Básicamente, guardar dinero de sus propios inversores para pagar si llega el caso. También están viendo la opción de crear un fondo cautivo, algo que usan las grandes corporaciones cuando no encuentran aseguradoras dispuestas a cubrirlas.
Anthropic va por el mismo camino. El Financial Times dice que la empresa ya está apartando recursos propios para posibles acuerdos judiciales. Esto cobra más sentido después de que un juez federal en California diera el visto bueno inicial a una demanda colectiva de 1.500 millones de dólares que pusieron un grupo de autores.
Ni OpenAI, ni Anthropic ni Aon han querido comentar nada cuando Reuters les preguntó. Las empresas no confirman las cifras, pero sí parecen estar de acuerdo en algo: las demandas por derechos de autor van a seguir subiendo en los próximos meses.
El panorama marca un antes y un después en la industria. Las empresas de IA ya no solo pelean por tener los mejores modelos. Ahora también tienen que protegerse de un entorno legal que va varios pasos por detrás de la tecnología. Y esa distancia, tarde o temprano, sale cara.