La IA como herramienta y no como sustituto: Nadella reabre la discusión con un blog personal
La conversación sobre IA lleva tiempo inflada: demos perfectas, frases grandilocuentes y la sensación de que todo está a un clic de volverse automático. Pero el día a día es menos cinematográfico. La IA se equivoca, se contradice, se integra mal y a veces estorba más de lo que ayuda. La pregunta que empieza 2026 no es “¿puede hacerlo?”, sino “¿puede hacerlo sin convertir el trabajo en un lío?”.