Qué son los centros de datos y cómo funcionan por dentro
Un centro de datos es, en esencia, el lugar físico donde “vive” Internet. Cuando abres una app, ves una serie en streaming, haces una videollamada o consultas tu banco, tu móvil o tu ordenador no hacen magia: envían peticiones que acaban en máquinas reales, conectadas a redes reales, dentro de edificios diseñados para no detenerse casi nunca.