Un estudio revela que las voces humanas, especialmente las enojadas, alteran el equilibrio de los perros
Sabemos que los sonidos externos pueden influir en el equilibrio de las personas, afectando nuestra capacidad para mantenernos quietos o caminar sin caer, pero hasta ahora se sabía muy poco sobre cómo esto afecta a los animales. Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena ha explorado este fenómeno en perros, descubriendo que el tono emocional de nuestras voces tiene un impacto directo en su estabilidad física.