Un CubeSat diseñado por estudiantes se unirá a la misión IMAP de la NASA para estudiar el clima espacial
El satélite 3UCubed, diseñado por estudiantes universitarios, viajará al espacio junto a la misión IMAP de la NASA para investigar el viento solar y el clima espacial
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
4 min lectura
Un grupo de estudiantes de pregrado de tres universidades estadounidenses está a punto de cumplir un sueño que pocos logran: enviar su propio satélite al espacio. El proyecto, llamado 3UCubed, fue diseñado, ensamblado y probado por jóvenes de la Universidad de New Hampshire, la Universidad Estatal de Sonoma y la Universidad de Howard, y se integrará en la misión IMAP (Interstellar Mapping and Acceleration Probe) de la NASA para estudiar el viento solar y su impacto en la Tierra.
El lanzamiento está programado para el 10 de noviembre de 2025, a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. Una vez en órbita, el pequeño satélite operará en la termosfera, la capa más externa de la atmósfera terrestre, donde medirá la densidad de oxígeno y la precipitación de electrones procedentes del espacio. Estos datos ayudarán a mejorar la comprensión del clima espacial y su influencia en las redes eléctricas, las comunicaciones y los sistemas de posicionamiento global.
“Esta es una oportunidad increíble para que los estudiantes adquieran experiencia práctica y aprendan a construir una misión espacial completa, desde el software hasta la antena de comunicación”, explicó Noé Lugaz, profesor investigador de física y astronomía en la Universidad de New Hampshire.
La misión estudiantil que cruzará la atmósfera
El CubeSat 3UCubed, de tamaño similar a una barra de pan, forma parte de la Iniciativa de Lanzamiento de CubeSats de la NASA, un programa que apoya proyectos universitarios para fomentar la participación de jóvenes científicos en la exploración espacial.
A pesar de su pequeño tamaño, el satélite está equipado con dos instrumentos científicos desarrollados y calibrados por los propios estudiantes. Uno de ellos medirá el oxígeno en la termosfera, mientras que el otro registrará el flujo de electrones energéticos que descienden desde el espacio. Estos datos se combinarán con los obtenidos por la misión IMAP, que estudiará cómo el viento solar interactúa con el campo magnético terrestre.
El equipo de 70 estudiantes trabajó durante más de cinco años en el proyecto, realizando tareas que van desde la programación del software de vuelo hasta la soldadura de los circuitos del sistema. Además, desarrollaron los algoritmos que permitirán que el satélite comunique sus datos a la estación terrestre principal en Sonoma, que recibirá la información científica y enviará comandos de ajuste en tiempo real.
Una experiencia que impulsa carreras espaciales
El proyecto no solo tiene valor científico, sino también educativo. Muchos de los estudiantes que participaron ya trabajan en empresas del sector aeroespacial. Alex Chesley, uno de los ingenieros del 3UCubed, diseñó el modelo CAD inicial del satélite y hoy desarrolla sistemas de fluidos para la industria espacial.
“Fue fascinante aprender sobre instrumentación y mecánica orbital directamente con ingenieros de la NASA. Esa experiencia cambió mi forma de ver la ingeniería”, contó Chesley.
De forma similar, Haley Joerger, egresada de la Universidad Estatal de Sonoma, destacó el impacto personal del proyecto: “Trabajar en el CubeSat me dio confianza para dedicarme a la ingeniería de instrumentación y aplicar lo aprendido en mis proyectos profesionales”.
Una generación que mira más allá de la Tierra
Los CubeSats se han convertido en una herramienta clave para democratizar el acceso al espacio. Su bajo costo y facilidad de construcción permiten que universidades y centros de investigación participen en misiones que antes eran exclusivas de grandes agencias.
En este caso, los estudiantes de la Universidad Estatal de Sonoma también colaboraron con radioaficionados y grupos Scouts locales para construir una estación de respaldo que les permitirá seguir las señales del satélite desde tierra.
El proyecto 3UCubed busca inspirar a la próxima generación de científicos e ingenieros espaciales. Al combinar innovación tecnológica con aprendizaje colaborativo, demuestra cómo la educación puede literalmente alcanzar las estrellas.
El lanzamiento del CubeSat 3UCubed simboliza la unión entre la curiosidad científica y la exploración espacial, mostrando que el futuro del espacio también pertenece a los estudiantes que hoy aprenden a construirlo.
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