Un equipo internacional de glaciólogos liderado por la Universidad de Aberystwyth descubrió que los glaciares andinos del Valle de Santa Cruz, en Perú, avanzaron durante un período de enfriamiento repentino al final de la última Edad de Hielo, hace entre 12.900 y 11.700 años. El hallazgo desafía teorías previas que sostenían lo contrario.
La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, aporta nuevas evidencias sobre cómo los glaciares responden a cambios abruptos en el clima. Según los autores, estas conclusiones ayudarán a mejorar las proyecciones del impacto climático en regiones sensibles del planeta.
El avance de los glaciares durante el Dryas Reciente estuvo impulsado por un incremento de las nevadas asociado a los desplazamientos estacionales de la Zona de Convergencia Intertropical, un cinturón de baja presión que regula gran parte de la climatología tropical.
Para demostrarlo, los científicos dataron rocas arrastradas y depositadas por los glaciares, que constituyen registros físicos de su movimiento a lo largo de milenios. Esta técnica permitió precisar con gran detalle el momento en que ocurrió el crecimiento glaciar.
El profesor Neil Glasser, autor principal, explicó que estos glaciares son especialmente sensibles a los cambios en las precipitaciones porque, a diferencia de otros, no desprenden icebergs ni están cubiertos por una gruesa capa de detritos. Esto los convierte en un laboratorio natural para reconstruir el clima del pasado.
“Nuestro estudio demuestra que las nevadas fueron un factor clave en el crecimiento glaciar en los Andes tropicales durante el Dryas Reciente”, afirmó Glasser. “Comprender cómo avanzaron y retrocedieron es esencial para anticipar su respuesta al calentamiento futuro”.
El estudio resalta la importancia de estos glaciares en la vida de las comunidades andinas, ya que son una fuente vital de agua dulce para el consumo, el riego agrícola y el saneamiento. La reducción de su tamaño en las próximas décadas podría generar tensiones sociales y económicas en Perú y más allá.
La investigación fue desarrollada en colaboración entre especialistas del Reino Unido, Italia, Canadá y Perú, consolidando un esfuerzo internacional por entender cómo la historia glaciar puede orientar las decisiones frente al cambio climático actual.