La sonda OSIRIS-APEX de la NASA realizó un acercamiento a la Tierra el martes 23 de septiembre, pasando a 3.438 kilómetros de la superficie del planeta. Durante el sobrevuelo, la nave capturó nuevas imágenes de nuestro mundo y utilizó la oportunidad para calibrar sus instrumentos antes de continuar su viaje hacia el asteroide Apofis.
El encuentro con la Tierra se produjo a la 1:00 p.m. EDT. Al acercarse, la nave apuntó sus cámaras hacia el planeta para obtener datos visuales que ayudarán a ajustar la respuesta de sus sensores. Entre ellos se encuentra MapCam, parte del conjunto de cámaras OCAMS operado por la Universidad de Arizona, que tomó una composición en color combinando filtros rojo, verde y azul.
A unas nueve horas del máximo acercamiento, OSIRIS-APEX se encontraba a 228.000 kilómetros de distancia, desde donde obtuvo una vista global de la Tierra con Australia visible en el hemisferio sur. Estas capturas permiten validar la sensibilidad fotométrica y el rendimiento del sistema óptico en condiciones reales.
La nave también registró un video compuesto por 424 imágenes tomadas por StowCam, una cámara situada en la plataforma de instrumentos de OSIRIS-APEX. En las secuencias puede verse parte de la estructura del vehículo espacial mientras sobrevuela el Atlántico, con Sudamérica asomando al borde del encuadre.
StowCam, usada originalmente para confirmar el almacenamiento seguro de la cápsula con muestras del asteroide Bennu durante la misión OSIRIS-REx, ahora permite monitorear el estado de ciertos instrumentos, incluido el altímetro láser OSIRIS-REx provisto por la Agencia Espacial Canadiense.
Entre las imágenes destacadas también figura una composición que muestra a la Tierra y la Luna como dos puntos separados en la oscuridad del espacio. La toma fue realizada a 59.600 kilómetros de nuestro planeta el 24 de septiembre, combinando dos exposiciones con el fin de capturar ambos cuerpos celestes en una sola escena.
El Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA gestiona la misión OSIRIS-APEX, mientras que la Universidad de Arizona lidera el equipo científico y el análisis de datos. Lockheed Martin Space construyó la nave y es responsable de las operaciones de vuelo, y KinetX Aerospace participa en las tareas de navegación. La misión también cuenta con la colaboración de la Agencia Espacial Canadiense.
OSIRIS-APEX, antes conocida como OSIRIS-REx, continúa ahora su trayectoria hacia Apofis, el asteroide con el que se encontrará en 2029. Los datos obtenidos durante el sobrevuelo terrestre permitirán mejorar el rendimiento de los instrumentos antes de su llegada, facilitando observaciones más precisas durante el encuentro.