Reducir las emisiones de carbono es urgente, pero un nuevo estudio de la Universidad de Cornell advierte que el factor más determinante no será la velocidad del recorte, sino el momento en que comience. Retrasar esa acción apenas una década podría duplicar el aumento del nivel del mar hacia finales de siglo.
La investigación, publicada el 10 de octubre en Nature Climate Change, modeló distintos escenarios de emisiones y analizó cómo interactúan con la dinámica de las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia. Los resultados indican que las decisiones tomadas en esta década serán determinantes para el planeta hasta el año 2200.
“Entre 2065 y 2075 las emisiones se convierten en el factor dominante del aumento del nivel del mar”, explicó el ingeniero ambiental Vivek Srikrishnan, autor principal del estudio. “La mitigación que implementemos hoy empezará a marcar la diferencia real en esas décadas”.
El modelo de Cornell muestra que si las emisiones continúan creciendo hasta 2050, la probabilidad de alcanzar el umbral que eleve el nivel del mar en 0,4 metros supera el 50 %. En escenarios más pesimistas, podría llegar a 0,5 metros, multiplicando por diez el riesgo de inundaciones en zonas costeras.
Las señales del deshielo acelerado
El estudio también señala que, aunque la Antártida sigue siendo la principal fuente de incertidumbre, Groenlandia podría desempeñar un papel crucial en el próximo siglo. Su contribución al aumento global del nivel del mar podría ser mucho mayor de lo estimado si las temperaturas continúan subiendo.
El equipo de Cornell integró modelos climáticos, oceánicos y de capas de hielo para crear un marco de predicción que permite evaluar cómo las políticas de mitigación pueden alterar las trayectorias del nivel del mar. Según Srikrishnan, este enfoque busca ofrecer señales tempranas que orienten la toma de decisiones políticas y económicas.