Un equipo de científicos ha desarrollado un material innovador que multiplica la capacidad de extraer uranio del agua de mar, uno de los mayores retos para impulsar una energía nuclear realmente sostenible. El avance, basado en estructuras orgánicas covalentes especialmente diseñadas, podría transformar la forma en que se obtiene el combustible nuclear y abrir una vía hacia un suministro más limpio y duradero.
El uranio-235 es esencial para generar energía nuclear, una de las fuentes bajas en emisiones más utilizadas para avanzar hacia objetivos de neutralidad climática. Sin embargo, las reservas terrestres son limitadas y podrían agotarse en unas pocas décadas si el consumo continúa al ritmo actual. Frente a este escenario, el océano aparece como un recurso prácticamente inagotable: se estima que contiene unos 4.500 millones de toneladas de uranio, suficiente para sostener la demanda energética mundial durante siglos. El problema es que está extremadamente diluido y su extracción ha sido, hasta ahora, poco eficiente.
Un diseño molecular que cambia las reglas del juego
El estudio, publicado en Sustainable Carbon Materials, presenta una estrategia que utiliza estructuras orgánicas covalentes sulfónicas (S-COF). Estos materiales han sido diseñados para apilarse de una forma muy precisa, creando un pequeño “bolsillo” molecular que encaja de manera exacta con los iones de uranio presentes en el agua de mar.
El equipo, liderado por el Dr. Xishi Tai y el Dr. Zhenli Sun, descubrió que este tipo de apilamiento —conocido como modo AB— aumenta de forma enorme la afinidad del material por el uranio. Según los resultados, esta estructura es hasta mil veces más eficiente que las configuraciones tradicionales.
Las pruebas en agua de mar natural mostraron un resultado sorprendente: el material fue capaz de extraer 31,5 miligramos de uranio por gramo en solo un día, un rendimiento sin precedentes. Además, demostró una selectividad extraordinaria, capturando uranio mientras ignoraba otros iones como el vanadio, que normalmente interfieren en este tipo de procesos.
Un paso hacia un suministro más limpio y estable
El Dr. Sun destacó que este es “el mayor rendimiento registrado en la extracción de uranio del agua de mar natural”, y señaló que el resultado podría abrir la puerta a recuperar otros elementos valiosos en entornos complejos, no solo uranio.
El avance también se centra en la durabilidad y viabilidad industrial. Para que este tipo de tecnología llegue al mundo real, es necesario que los materiales funcionen durante largos periodos en ambientes marinos, que puedan regenerarse para ser reutilizados y que su producción sea económicamente viable.
Una visión de futuro
Aunque la extracción de uranio del océano todavía no es una realidad comercial, los resultados son prometedores. El nuevo diseño demuestra que los materiales inteligentes pueden superar barreras históricas y acercar a la energía nuclear a un futuro más sostenible y estable.
Según el Dr. Tai, este tipo de avances formará parte de las próximas generaciones de tecnologías destinadas a aprovechar recursos renovables y a reforzar la transición hacia fuentes limpias.
Fuente: Maximum Academic Press