La Nebulosa de la Araña Roja nunca había revelado toda su forma. Ahora, gracias a la cámara de infrarrojo cercano del telescopio espacial James Webb (NIRCam), podemos ver por primera vez la extensión completa de los enormes lóbulos que forman sus características “patas”. Esta región del espacio, una nebulosa planetaria situada a miles de años luz, muestra un nivel de detalle imposible para telescopios anteriores.
La imagen destaca una mezcla de tonos azulados, púrpuras y rojizos que emergen de una estrella central oscurecida por una nube de polvo. Desde ese núcleo, dos grandes lóbulos azules se expanden de manera simétrica, inflados a lo largo de miles de años por gas que ha sido expulsado del centro de la nebulosa. Cada uno de estos lóbulos, ahora visibles en toda su extensión, abarca unos 3 años luz, formando estructuras cerradas que no se habían observado con tanta claridad.
El color azul en la imagen corresponde a la emisión de moléculas de hidrógeno (H₂), un componente clave que traza la forma de las burbujas y permite reconstruir su historia de expansión. Sobre este fondo, una figura en forma de “S” púrpura cruza el centro de la nebulosa, mientras que una intensa luz roja ilumina el polvo circundante, aportando contraste a la compleja estructura.
La combinación de sensibilidad y resolución de NIRCam es la que permite distinguir los bordes de estas burbujas gigantes y seguir su curvatura completa dentro del campo de visión. Es una ventana privilegiada para estudiar cómo las estrellas en sus fases finales expulsan gas y esculpen formas tan elaboradas en el espacio interestelar.
Esta nueva imagen no solo revela detalles inéditos, sino que abre la puerta a estudios más precisos sobre la interacción entre el polvo, el gas y la radiación en las nebulosas planetarias. La Nebulosa de la Araña Roja, una de las más llamativas del catálogo, muestra así su verdadera estructura por primera vez.