En el corazón de Valonia, Bélgica, está a punto de comenzar una nueva etapa en la revolución energética. Un consorcio de empresas locales ha anunciado la construcción del primer parque solar del mundo capaz de producir electricidad e hidrógeno verde al mismo tiempo, una combinación inédita que promete cambiar el modelo energético global.
El proyecto, impulsado por la empresa Solhyd, surgida de la Universidad KU Leuven, integra paneles fotovoltaicos tradicionales con módulos especiales que extraen hidrógeno del aire utilizando la luz solar. Este sistema pionero permitirá transformar simultáneamente la radiación solar en electricidad y en combustible limpio, sin necesidad de agua líquida ni conexión a la red.
Según los responsables del proyecto, la instalación contará con una potencia fotovoltaica de 2 megavatios y 50 kilovatios dedicados a la generación de hidrógeno, lo que permitirá obtener electricidad y gas renovable en paralelo. Si los resultados son positivos, el modelo podría replicarse en otras regiones de Europa durante la próxima década.
Cómo funciona la tecnología que convierte la luz en hidrógeno
Los paneles de hidrógeno desarrollados por Solhyd funcionan de manera similar a los solares convencionales, pero en lugar de generar corriente eléctrica, capturan la humedad ambiental y separan las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno.
El gas se almacena en pequeños depósitos integrados y puede utilizarse posteriormente como combustible limpio o para generar electricidad cuando el sol no brilla.
Cada módulo, según los ensayos realizados, produce unos 250 litros de hidrógeno por día, con una eficiencia cercana al 15 %. Además, su diseño modular permite combinarlos fácilmente con paneles fotovoltaicos comunes, lo que facilita la creación de sistemas híbridos capaces de funcionar incluso en climas templados y húmedos como el de Bélgica.
“Este avance muestra que el hidrógeno puede generarse de forma descentralizada y sin consumo de agua líquida, una ventaja decisiva para regiones con estrés hídrico”, explicó Jan Rongé, cofundador de Solhyd.
Un modelo energético exportable
El consorcio que impulsa la planta está formado por Ether Energy, que gestionará la operación del parque; SunBuild, encargada de la ingeniería y la construcción, y Nippon Gases, que se ocupará del almacenamiento y la distribución del hidrógeno generado.
El proyecto se desarrollará durante cinco años y servirá como plataforma de validación industrial para la tecnología antes de su expansión comercial.
Además del sistema de generación dual, el parque contará con baterías de respaldo para equilibrar la producción eléctrica y un módulo que comprime el hidrógeno a 30 bar, facilitando su transporte y uso en aplicaciones industriales o domésticas.
Los responsables esperan que la instalación entre en funcionamiento a lo largo de 2026, y Bélgica confía en que este modelo refuerce su papel como referente europeo en tecnologías de hidrógeno verde.
De Lovaina al mundo
Cerca de la ciudad de Lovaina, Solhyd ya opera una planta piloto con diez de sus paneles SM500, capaces de generar más de dos kilogramos de hidrógeno por semana. Los resultados de este ensayo, realizado dentro del programa Smart dHYstrict, han confirmado la viabilidad técnica y económica del sistema.
Para 2028, la empresa planea levantar un parque de 2 megavatios exclusivamente con paneles de hidrógeno, una instalación que podría marcar el inicio de una nueva generación de infraestructuras solares híbridas en Europa.
Si la experiencia de Valonia resulta exitosa, Bélgica podría exportar su tecnología a países con alta radiación solar como España, Marruecos o Australia, impulsando un mercado energético más limpio, modular y autosuficiente.
Este hito no solo representa un logro tecnológico, sino también un cambio de paradigma: la posibilidad de generar energía solar y combustible renovable en un mismo lugar. Bélgica, un país pequeño pero visionario, acaba de dar un paso que podría redefinir el futuro de la transición energética mundial.
Fuente: Energy News