China reducirá este año la aprobación de nuevas plantas de energía a carbón a su nivel más bajo en cuatro años, según un análisis de Greenpeace. La organización señala que el crecimiento acelerado de la energía solar y eólica está cubriendo buena parte de la demanda eléctrica adicional del país, reduciendo la necesidad de nuevas unidades de carbón.
Entre enero y septiembre de 2025, China autorizó 41,8 gigavatios (GW) de nueva capacidad de carbón. Si este ritmo continúa, el número total de licencias será el más bajo desde 2021, marcando un giro respecto al repunte de permisos que se vio entre 2022 y 2023 durante la crisis energética.
Greenpeace estima que estas aprobaciones representan entre 171.500 y 181.500 millones de yuanes en nuevas inversiones, de las cuales el 85% corresponde a empresas estatales.
Según Gao Yuhe, gerente de clima y energía de Greenpeace para el Este de Asia, la clave del descenso está en que la nueva generación solar y eólica ya es capaz de cubrir buena parte de la demanda adicional. Explica que, con el aumento de la energía renovable, la necesidad de nuevas plantas de carbón se ha reducido notablemente.
Esta tendencia también ha debilitado las expectativas de rentabilidad del carbón, frenando nuevas solicitudes de aprobación. Durante la crisis energética de 2021, el país aceleró la concesión de licencias entre 2022 y 2023, pero la situación actual es distinta: la expansión renovable ha generado incluso escenarios de sobreoferta.
El repunte previo deja un punto adicional: durante el plan quinquenal 2020-2025, China ya ha aprobado más del doble de licencias que en los cinco años anteriores.
Greenpeace señala que el descenso de 2025 también puede estar influido por el ciclo administrativo. Al ser el último año del plan quinquenal, buena parte de los proyectos ya se autorizó en los primeros años del periodo, reduciendo las aprobaciones pendientes antes del cierre del ciclo.
Aunque China prometió reducir gradualmente su consumo de carbón entre 2026 y 2030, sus nuevos objetivos climáticos publicados en septiembre no añaden compromisos específicos sobre esta fuente. Aun así, la combinación de crecimiento renovable, menor rentabilidad del carbón y el fin del ciclo de planificación explica por qué 2025 podría marcar un mínimo en nuevas licencias.
Resumen
- China cerrará 2025 con las licencias de plantas de carbón más bajas desde 2021, según Greenpeace.
- La expansión de la energía eólica y solar reduce la necesidad de nuevas unidades de carbón.
- El cierre del plan quinquenal 2020-2025 también influye en la caída de aprobaciones.
- Durante este periodo, China ha autorizado más del doble de proyectos que en el ciclo anterior.
Fuente: Reuters