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El terremoto de Myanmar de 2025 rompió la falla más rápido que sus propias ondas sísmicas

El gran terremoto que sacudió Myanmar en 2025 rompió su falla de forma tan desigual y veloz que en algunos tramos adelantó a sus propias ondas sísmicas.

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Mapa de la falla de Sagaing y epicentro del terremoto de Myanmar de 2025

El terremoto de magnitud 7,7 que golpeó Myanmar en 2025 dejó una huella difícil de explicar con los modelos habituales. Un nuevo análisis ha reconstruido, paso a paso, cómo se fue rompiendo la falla durante el seísmo, y el resultado revela un comportamiento muy poco simétrico.

El trabajo, dirigido por Lingling Ye desde la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur, en China, combinó datos de sensores próximos a la falla, mediciones del terreno por satélite y registros sísmicos. Con todo ello logró trazar la secuencia de la ruptura a lo largo de la falla de Sagaing, una de las grandes fallas activas del planeta.

Lo que encontraron cambia la imagen de un terremoto como una sacudida que se expande por igual en todas direcciones. En este caso, la rotura avanzó de forma radicalmente distinta según hacia dónde se propagara.

Una rotura que fue hacia un lado mucho más que hacia el otro

Hacia el norte, la ruptura se detuvo pronto, tras avanzar unos 80 kilómetros, y lo hizo a una velocidad inferior a la de las ondas sísmicas de cizalla, las que transmiten la sacudida por el interior de la Tierra. En esa dirección, el terremoto se frenó relativamente rápido.

Hacia el sur, en cambio, la rotura se prolongó unos 380 kilómetros, casi cinco veces más. En su recorrido atravesó por completo un tramo de la falla que había permanecido sin romperse desde 1839, una zona que los sismólogos vigilaban precisamente por llevar tanto tiempo acumulando tensión.

Cuando la rotura adelanta a las ondas del terremoto

En ese avance hacia el sur ocurrió el fenómeno más singular. La ruptura alcanzó al menos dos fases en las que se movió más rápido que las propias ondas de cizalla, algo conocido como ruptura supersísmica, con tramos de aceleración y frenado antes de detenerse por completo.

La explicación, según los autores, está en la estructura local de la falla. La forma y la disposición de cada segmento fueron marcando dónde la rotura se aceleraba, dónde se frenaba y dónde se paraba, lo que ayuda a entender por qué un mismo terremoto puede comportarse de maneras tan distintas a lo largo de una misma falla.

El hallazgo interesa más allá de este caso concreto. Comprender qué hace que una ruptura se dispare o se detenga es clave para estimar hasta dónde puede llegar un gran terremoto, aunque conviene recordar que se trata de la reconstrucción de un evento particular y no de una regla aplicable a cualquier falla.

Fuentes

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