El volcán Hayli Gubbi, ubicado en la región etíope del Afar Rift, entró en erupción por primera vez en casi 12.000 años, sorprendiendo a las autoridades y generando una enorme nube de ceniza que se expandió a través del Mar Rojo hacia Yemen, Omán, Pakistán, India y China. La erupción, registrada el 23 de noviembre, produjo columnas de ceniza que alcanzaron los 14 kilómetros de altura.
Aunque la explosión inicial ya se ha detenido, la ceniza en suspensión sigue avanzando hacia el este y el noroeste. Las imágenes satelitales muestran densas nubes cruzando la península Arábiga y extendiéndose sobre partes del subcontinente indio, lo que llevó a aerolíneas a modificar o cancelar rutas por seguridad.
Air India anunció la suspensión de más de una decena de vuelos internacionales con origen en Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí, así como rutas hacia Nueva Delhi, Hyderabad, Bombay y Chennai. Cuatro vuelos domésticos también quedaron temporalmente fuera de operación. La compañía Akasa Air, de bajo coste, canceló vuelos hacia destinos de Oriente Próximo, incluidos Yeda, Kuwait y Abu Dabi.
Las aerolíneas explicaron que el objetivo principal es inspeccionar las aeronaves que pudieron haber atravesado zonas afectadas por la nube volcánica. El contacto con ceniza puede dañar motores, sensores y superficies críticas, por lo que la medida se considera preventiva. La Dirección General de Aviación Civil de la India recomendó revisar planes de vuelo y ajustar rutas para evitar zonas contaminadas.
En Etiopía, la erupción fue descrita por residentes como una explosión “como una bomba”, acompañada de temblores repentinos. Varias aldeas cercanas quedaron cubiertas de ceniza, lo que afecta directamente al ganado y a las comunidades de pastores que viven en esta remota región. Hasta ahora no se registran víctimas ni daños graves en infraestructuras debido a la baja densidad de población.
El Hayli Gubbi, de unos 500 metros de altura, forma parte del sistema del Valle del Rift, una zona geológicamente activa donde se separan placas tectónicas y se generan frecuentes episodios volcánicos. Sin embargo, este volcán en particular no tenía registros de actividad desde el Holoceno, por lo que era considerado inactivo.
Expertos del Centro de Asesoramiento de Cenizas Volcánicas de Toulouse (VAAC) confirmaron que la ceniza continúa moviéndose hacia el este, impulsada por corrientes en altura. Las autoridades de Yemen y Omán informaron caída de ceniza y aumento de partículas en suspensión, lo que generó alertas sanitarias y recomendaciones para evitar actividades al aire libre.
La comunidad científica sigue analizando el evento, que se considera inusual por la ausencia total de erupciones registradas durante milenios. Simon Carn, vulcanólogo de la Universidad Tecnológica de Michigan, señaló que el Hayli Gubbi “no tiene registro de erupciones en todo el Holoceno”, lo que convierte este episodio en un fenómeno extraordinario y de alto interés geológico.
Mientras la nube de ceniza continúa desplazándose, las autoridades de aviación y los centros meteorológicos de la región mantienen vigilancia constante. El impacto económico en las aerolíneas y en las comunidades rurales de Etiopía se evaluará en los próximos días, mientras el volcán permanece bajo monitoreo satelital.