Medio Ambiente · Publicado

Europa encadena récords de calor y más de 1.300 muertes en apenas dos semanas

Media Europa lleva días bajo un calor sofocante que ha pulverizado récords de junio y ha llenado de alertas rojas el mapa del continente

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Piscina urbana en Budapest, Hungría

Europa arrastra desde mediados de junio una de las olas de calor más severas de las que se tiene registro para estas fechas. Las temperaturas han superado los 40 grados en buena parte del oeste y el sur del continente, han caído récords nacionales y las autoridades sanitarias hablan ya de un balance de víctimas que no deja de crecer.

La Organización Mundial de la Salud cifra en más de 1.300 las muertes en exceso ligadas al calor desde el 21 de junio, la mayoría personas mayores. Solo en Francia se contabilizan alrededor de mil fallecimientos, en un episodio que su director general describe como una emergencia sanitaria en marcha.

La magnitud se entiende mejor con la escala. Según un análisis de la agencia France-Presse, cerca de cien millones de personas han quedado expuestas a más de 35 grados, y hasta dos tercios de la población del continente, unos 350 millones, han soportado valores por encima de los 30.

Récords que caen uno tras otro

La lista de marcas superadas es larga. Francia vivió su día más caluroso desde que hay mediciones, con una media nacional de 30 grados y 43,8 en la localidad de Palluau, mientras que Reino Unido, Países Bajos, Suiza, Polonia o Eslovaquia batieron sus registros para un mes de junio.

Algunos casos ilustran lo excepcional del episodio. En Luxemburgo se midió la temperatura más alta desde que hay datos, que arrancan en 1838, y en París se superaron los 40 grados, algo que en siglo y medio de registros apenas había ocurrido en tres ocasiones.

Un calor que colapsa hospitales y transportes

El impacto va mucho más allá del termómetro. Los servicios de urgencias se han visto desbordados, con un aumento de llamadas de emergencia de en torno al 50 % en Londres y hasta el 80 % en el área de París, y varios países han cerrado colegios en las horas centrales del día.

Las infraestructuras también acusan el golpe. El calor ha llegado a deformar vías de tren y a abombar el hormigón de algunas carreteras, mientras las redes eléctricas se tensionan por el disparo de la demanda de aire acondicionado justo cuando más se necesita.

Buena parte del riesgo se juega de noche. Cuando la temperatura no baja de 20 grados, en las llamadas noches tropicales, el cuerpo no logra recuperarse del calor acumulado, y ahí es donde más se dispara el peligro para mayores, enfermos crónicos y bebés.

Por qué hace tanto calor y qué viene ahora

Detrás del episodio hay un patrón atmosférico conocido como domo de calor, un gran anticiclón que se instala sobre el continente, atrapa el aire caliente y bloquea la llegada de las borrascas atlánticas que suelen refrescar el ambiente. Mientras esa cúpula aguanta, el calor se acumula día tras día.

Y puede no haber acabado. Tras semanas de récords en el oeste, el foco de calor se ha desplazado hacia el este del continente, los Balcanes y Ucrania, mientras Francia ya prepara sus servicios ante nuevos episodios, en una temporada que los expertos advierten que será cada vez más frecuente e intensa.

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