La NASA ha completado uno de los hitos más importantes de la misión Artemis II: la nave espacial Orión ya está instalada sobre el cohete SLS dentro del Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) del Centro Espacial Kennedy, en Florida. Con el apilado finalizado, la agencia se acerca al lanzamiento tripulado previsto para 2026.
El ensamblaje se realizó utilizando una grúa que elevó a Orión, junto con su sistema de aborto de lanzamiento y su torre de escape, para colocarla sobre la etapa central del cohete. Este proceso marca el inicio de una serie de verificaciones entre la nave, el SLS y los sistemas terrestres.
Tras el apilado, los equipos completaron pruebas críticas de comunicación entre Orión y el cohete. También comprobaron el funcionamiento de las interfaces que conectan ambos vehículos con las redes de espacio cercano y profundo, esenciales para la navegación y el envío de datos durante el vuelo.
“La NASA sigue centrada en preparar el vuelo seguro de cuatro astronautas alrededor de la Luna y de regreso”, señaló el administrador interino Sean Duffy. “Esta misión allanará el camino para futuras operaciones en la superficie lunar y, más adelante, para viajar a Marte”.
En las próximas semanas, la tripulación realizará la primera fase de la Prueba de Demostración de Cuenta Regresiva. Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se pondrán sus trajes del sistema de supervivencia, subirán al brazo de acceso y abordarán Orión dentro del propio VAB para simular los momentos finales antes de un despegue.
La segunda parte de la prueba tendrá lugar cuando el cohete y la nave se trasladen a la Plataforma 39B. Allí practicarán procedimientos de emergencia y otras maniobras clave para el día del lanzamiento.
La tripulación de Artemis II también continúa con simulaciones integradas que incluyen a los equipos de vuelo, comunicaciones y operaciones en tierra. Estas practicas abarcan desde escenarios nominales hasta posibles contingencias que podrían surgir durante la misión de 10 días alrededor de la Luna.
Mientras tanto, los ingenieros siguen repasando cada subsistema del SLS y de Orión, asegurándose de que la nave esté preparada para resistir las temperaturas, cargas y condiciones del espacio profundo.
Artemis II será la primera misión tripulada del programa Artemis y la primera vez en más de 50 años que astronautas se alejen de la órbita terrestre hacia la Luna. Su objetivo es demostrar las capacidades del SLS y de Orión antes de las futuras misiones que llevarán a astronautas a la superficie lunar.
Con el apilado completado y las pruebas en marcha, la NASA se acerca al siguiente gran paso: mover el conjunto a la plataforma de lanzamiento para los ensayos finales que precederán al histórico vuelo.